Habilitan cadena de suministro de biocombustibles para la industria marítima en América Latina con certificación ISCC

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Al permitir una opción de biocombustible sostenible y escalable para la industria marítima en América Latina, Monjasa, uno de los 10 principales proveedores mundiales de combustibles para este sector, espera que pronto se dejen atrás las pruebas de biocombustibles para pasar a un repunte más amplio de la demanda. Los combustibles de sustitución directa se consideran una opción viable a corto y medio plazo para alcanzar el objetivo de la OMI de descarbonizar completamente la industria naviera para 2050. “La reciente estrategia climática revisada de la OMI 2050 es un impulso notable para la industria de los combustibles verdes; sin embargo, se necesitan requisitos más concretos y vinculantes para garantizar una amplia transición de combustibles fósiles para la flota mercante mundial”, señalan desde Monjasa. Y aunque los datos de la compañía indican que la demanda de mezclas de biocombustibles está surgiendo lentamente, “seguimos preparando nuestras cadenas de suministro globales, logística de flota y organización para la combinación de combustibles del mañana”, afirma Jesper Nielsen, director de Responsabilidad del Grupo en Monjasa. Más recientemente, los esfuerzos de Monjasa se han centrado en América Latina y el puerto colombiano de Cartagena. Monjasa ya suministra combustibles tradicionales para la industria marítima en Colombia y ahora amplía su logística para incluir una capacidad mensual de 5.000-7.000 toneladas métricas de mezclas de biocombustibles de segunda generación, principalmente B20 y B30.

“Junto con nuestros socios, hemos permitido el suministro de biocombustibles no solo para el mercado colombiano, sino también potencialmente para los principales puertos de América Latina, incluido el Canal de Panamá. Si observamos la demanda actual, son las grandes líneas navieras las que están mostrando un interés concreto e impulsando la demanda de biocombustibles en este mercado. De cara a 2025, esperamos que los biocombustibles se conviertan en una opción ampliamente aceptada para cumplir con la estrategia de la OMI de reducir las emisiones de CO2 del transporte marítimo”, afirma Camilo Angulo Ferrand, Gerente Comercial de Monjasa Américas. Cabe mencionar que una mezcla de biocombustible B20 consta de un 20% de éster metílico de ácidos grasos (FAME) y un 80% de fueloil con muy bajo contenido de azufre (VLSFO).

Operar con tipos de combustibles emergentes implica un mayor nivel de confianza en toda la cadena de suministro y, en julio de 2023, Monjasa logró el sistema de certificación de sostenibilidad aplicable a nivel mundial, ISCC, en todas sus oficinas y operaciones de Panamá, EE.UU., Dinamarca, Dubái y Singapur. De esta manera, todas los stakeholders pueden rastrear la materia prima utilizada para la producción de biocombustibles desde el punto de origen hasta el consumidor final. Además, ISCC permite a Monjasa medir las emisiones de gases de efecto invernadero de cada fase de la cadena de suministro y poner estos datos a disposición de los armadores también. En sus operaciones globales, Monjasa suministró un total de 6,4 millones de toneladas de búnkeres en 2022 y está decidida a convertirse en un facilitador de la combinación de combustibles bajos en emisiones del mañana para la industria naviera.

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