Urexit: ¿qué pasa si Uruguay se va del Mercosur? El escenario bueno, el intermedio y el malo

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Un análisis de El País en consulta con varios expertos en el tema: los caminos y las consecuencias que puede traer una salida de Uruguay del bloque. Urexit: el tema sobrevuela desde hace tiempo. Se conversa, se medita pero por ahora el gobierno uruguayo está lejos de querer pegar el zarpazo porque sabe que quizá haya más para perder que para ganar (todo puede cambiar, eso sí, en caso de que en Argentina gane el provocador Javier Milei, que ya ha dicho que hay que eliminar el bloque). Lo cierto es que el presidente Luis Lacalle Pou insiste en una flexibilización que los actuales gobiernos de Argentina y Brasil resisten y que en teoría le permitiría negociar con más tranquilidad acuerdos con terceros países. Lo volvió a plantear hace unos días al participar de la asunción del presidente paraguayo Santiago Peña (“no hemos tenido mucha suerte con el resto de los socios”, dijo ahí) y antes lo había hecho el 3 y 4 de julio pasado cuando los presidentes y cancilleres se reunieron en la ciudad argentina de Puerto Iguazú. Esa vez el canciller Francisco Bustillo fue un poco más allá y declaró que “sin ninguna duda” Uruguay tendrá que plantearse en “algún momento” qué clase de “pertenencia al bloque” quiere tener en un futuro. Y dio un paso que hasta ahora nadie había dado: dijo que ese cambio puede ser “para modificar el propio tratado fundacional, o eventualmente plantearnos la posibilidad de dejar el Mercosur en su condición de Estado fundacional y pasar a ser un Estado asociado”. Incluso sostuvo que hay estudios jurídicos al respecto y que “los caminos se pueden recorrer” pero “lo más trascendente sería que exista la voluntad política, así como en su momento existió para incorporarnos al Mercosur y fundarlo”. Claro está, después Lacalle matizó lo dicho por el canciller y solo habló de una flexibilización y apertura del bloque. “No es caprichoso el planteo de Uruguay hacia adentro y afuera del Mercosur”, dijo el presidente en Puerto Iguazú, “no es caprichoso porque no es de este presidente ni de este gobierno, vienen trayendo el cántaro hace muchos años muchos gobiernos de nuestro país, que le dicen al Mercosur que hay que flexibilizarse”. Esa salida del Mercosur hoy no está planteada formalmente, tiene sus detractores (muchos) y también quienes la promueven porque creen que es la vía para que Uruguay se abra al mundo y pueda firmar acuerdos sin el corset que le impone el bloque. La postura uruguaya podría cambiar, por ejemplo, si Brasil tranca negociaciones como la del ingreso de Uruguay al Acuerdo Amplio y Progresista de Asociación Transpacífico (Cptpp), que integran 11 países, entre ellos Chile y Perú en la región, u otras eventuales negociaciones bilaterales. En diciembre pasado Uruguay solicitó el ingreso al Cptpp pero por ahora no hay novedades y se trata de procesos que suelen ser largos.Tampoco hay novedades sobre la negociación con China, después de que en julio de 2022 se cerró el estudio conjunto de factibilidad. No se avanzó y China comunicó que prefiere esperar señales del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ya que la discusión del Tratado de Libre Comercio (TLC) se había iniciado con el gobierno anterior, el de Jair Bolsonaro, que de alguna manera dio el aval. El propio Lacalle ha afirmado que sospecha que Brasil y Argentina trancaron las negociaciones uruguayas con el gigante asiático. Creado hace ya 32 años, el Mercosur plantea una zona de libre comercio y acuerdos de arancel común, pero en la práctica está lleno de excepciones que lo alejan de su objetivo original. “El Mercosur está perforado”, suele decirse. Como dijo a mediados de 2021 el hoy vicecanciller Nicolás Albertoni en una tertulia del programa En Perspectiva, “el Mercosur en los últimos años ha sido mucho más la excepción que la regla” y Uruguay ha pedido flexibilidad “casi que por una formalidad, porque la historia de nuestro país nunca fue de los grandes portazos”. Hay cerca de 400 empresas uruguayas que exportan a países del bloque y la mitad no tiene otra alternativa, según datos de la Unión de Exportadores. Se les va la vida en ese comercio. Teniendo en cuenta eso, ¿qué consecuencias tendría una salida de parte de Uruguay? ¿Qué pasaría si se concreta el Urexit? A continuación, el panorama actual, el camino para esa salida y los escenarios: el bueno, el intermedio y el malo para los intereses uruguayos, de acuerdo a un análisis realizado por El País en consulta con expertos en el tema.

El peso del bloque

Primero, ¿cómo funciona hoy el comercio de bienes en el Mercosur? En teoría los productos uruguayos no pagan aranceles para exportar a los demás países del Mercosur ni los demás pagan para exportar a Uruguay. Pero, como decíamos, hay excepciones. Argentina, por ejemplo, puso hace poco un impuesto de 7,5% a la importación de bienes y de 25% para el pago de servicios en el exterior. Uruguay aplica la tasa consular y el año pasado Brasil decidió en forma unilateral reducir el Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur en un 10% sobre unos 6.195 productos que incluyen carnes, pastas, galletas, arroz y materiales de construcción, entre otros. Además, el azúcar y el sector automotor suelen negociar acuerdos bilaterales en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi). Tomando en cuenta todas las exportaciones de Uruguay dentro del bloque, el Mercosur es el segundo destino detrás de Asia. ¿Y cuál es el peso de cada país?

Brasil

Brasil representa cerca del 70% del comercio de Uruguay en el Mercosur y el año pasado Uruguay exportó hacia allá unos 1.824 millones de dólares. Fue el tercer destino de las exportaciones uruguayas, detrás de China y la Unión Europea. Este año incluso está siendo el principal destino de exportación de bienes y “viene empatado” con China, según adelanta Victoria Martini, magíster en Comercio Internacional e Integración por la Universidad de Montevideo e integrante de la Academia Nacional de Economía. Los principales sectores uruguayos que más exportan a Brasil son la agroindustria (lácteos, carne bovina y granos) y productos de industria, como vehículos, autopartes y plásticos.

Argentina

La relación histórica es de casi tres a uno (ellos exportan el triple para acá respecto a lo de Uruguay hacia allá), aunque esa no fue la realidad de 2022, cuando las exportaciones uruguayas fueron particularmente altas por la incidencia de la soja. El año pasado el otro principal producto de exportación hacia la vecina orilla fue la energía eléctrica, este año autopartes, vehículos y pintura. En la última década Argentina ha representado cerca del 25% de las exportaciones dentro del Mercosur, según un informe de Uruguay XXI.

Paraguay

Paraguay es importante para el desarrollo de la logística, un sector que ha crecido mucho en Uruguay: mercaderías de tránsito que llegan o salen desde Uruguay en el Mercosur. Representa un 5% de las exportaciones del bloque.

El camino para irse

Los artículos 21 y 22 del Tratado de Asunción establecen que un Estado parte puede desvincularse del Mercosur y para eso debe entregar el documento de denuncia al Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay, que lo distribuirá a los demás Estados. Pero los artículos no indican en qué condición queda ese país, sí que los derechos y obligaciones del Estado denunciante continuarían en vigor por un período de dos años.

Artículos

CAPÍTULO V DENUNCIA:

ARTÍCULO 21 El Estado Parte que desee desvincularse del presente Tratado deberá comunicar esa intención a los demás Estados Partes de manera expresa y formal, efectuando dentro de los sesenta (60) días la entrega del documento de denuncia al Ministerio de Relaciones Exteriores de la República del Paraguay que lo distribuirá a los demás Estados Partes.

ARTÍCULO 22 Formalizada la denuncia, cesarán para el Estado denunciante los derechos y obligaciones que correspondan a su condición de Estado Parte, manteniéndose los referentes al programa de liberación del presente Tratado y otros aspectos que los Estados Partes, junto con el Estado denunciante, acuerden dentro de los sesenta (60) días posteriores a la formalización de la denuncia. Esos derechos y obligaciones del Estado denunciante continuarán en vigor por un período de dos (2) años a partir de la fecha de la mencionada formalización. Ignacio Bartesaghi, doctor en Relaciones Internacionales, está a favor de la salida del bloque y dice que, en ese escenario, el ámbito para negociar durante esos dos años la salida y los acuerdos futuros es en el marco de Aladi, un acuerdo regional con 13 países miembros, anterior al Mercosur. Supongamos que el Urexit se concreta, la gran interrogante es que pasaría con los productos uruguayos que se exportan y con los brasileños, argentinos y paraguayos que recibe Uruguay. Porque con el tránsito de personas no es esperable grandes cambios, ya que en los hechos hoy no hay libre circulación entre los países, sí una simplificación migratoria. Los uruguayos cruzan las fronteras con cédula de identidad en lugar de pasaporte pero eso también está vigente para entrar a un estado Asociado como Chile, por ejemplo. Veamos tres escenarios distintos para el comercio, primero el positivo para los intereses nacionales: Uruguay deja el Mercosur pero permanece como Estado Asociado.

Positivo

Durante los dos años de negociaciones logra atar acuerdos profundos de preferencias como los que tenía antes de irse del Mercosur (manteniendo la exoneración de aranceles). Lo mismo sucedería para los productos de los otros países del Mercosur que entran a Uruguay. Ese escenario positivo incluye que Uruguay, al estar libre, tiene más chances de firmar acuerdos bilaterales con otros países o bloques, de acuerdo a los que promueven esta posibilidad. En este escenario Uruguay permanece con arancel 0 para exportaciones e importaciones con los países del Mercosur: Argentina, Brasil y Paraguay.

Intermedio

Hay un escenario intermedio y es que Uruguay queda afuera del Mercosur y negocia que los bienes uruguayos paguen aranceles pero en un menor nivel que los países de afuera. Se logra un buen nivel de preferencias, pero no arancel cero. En esa negociación Uruguay también empieza a cobrar aranceles a los productos que le entran de sus socios del Mercosur. Quienes ven con buenos ojos la salida del Mercosur piensan que aún este escenario puede ser positivo si a cambio Uruguay logra firmar acuerdos con otros países del mundo, como China.

Negativo

Y por último está el escenario negativo, planteado por varios especialistas como el más probable si Uruguay da ese paso radical: se empezarían a pagar aranceles por exportar productos a Brasil, Argentina y Paraguay, como los demás países extra Mercosur con los cuales no tienen acuerdo (y no se mantiene el arancel cero). El panorama se complicaría más si no logra firmar acuerdos con otros países, que es el objetivo central de una retirada del bloque. El razonamiento de quienes plantean este escenario es que los exsocios aplicarían una política dura respecto a Uruguay, aplicando el máximo arancel que puedan cobrar. O sea, una empresa exportadora que no pagaba nada, ahora sí lo haría. También dicen que es poco esperable que otros países quieran firmar acuerdos con un país pequeño como Uruguay y con la opinión en contra de gigantes como Argentina y Brasil.

¿Y cuánto pagarían en ese caso los bienes uruguayos?

Depende de cada producto y de cada sector. El País escogió algunos productos y, aunque hay otros elementos que complejizan la situación, se eligió el valor actual del Arancel Externo Común para dimensionar el cambio.

Leche común: Pasaría a pagar 10,8%

Carne de animal de especie bovina fresca: Pasaría a pagar 9%

Yerba mate: (Simplemente canchada) :  Pasaría a pagar 9%

Arroz semiblanqueado o blanqueado: Pasaría a pagar 9%

Motocicletas: Pasaría a pagar 20%

Camisa para mujer o niña (Algodón): Pasaría a pagar 35%

Neumáticos:  Pasaría a pagar 16%

Dulce de leche:  Pasaría a pagar 16%

Pantalón de tejido denim (Jean):  Pasaría a pagar 35%

A favor y en contra

Bartesaghi, director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica, admite que está “bastante solo” en la academia: es de los pocos que promueve un imaginario Urexit y afirma que cuesta encontrar opiniones favorables hasta entre los empresarios, al menos en forma pública. “Es una especie de calesita, nos hacemos trampa al solitario y nadie se anima a plantear que el problema es el Mercosur”, dice Bartesaghi. Hace unos días dio una charla a empresarios en Colonia y cuenta que en las rondas informales muchos le decían que “no da para más” el Mercosur. Pero otra historia es decirlo en público. Bartesaghi pone el ejemplo del Reino Unido y su salida de la Unión Europea: dice que aquel país “negoció el 100% de sus productos con el Brexit” y no perdió en bienes ni servicios, sino “en una gran cantidad de normas que tenían con la Unión Europea” debido al nivel de profundidad de la comunidad, que es “un mercado común, una unión aduanera, una zona de libre comercio, una unión política, es todo”. “Ese no es el caso de Uruguay, porque el Mercosur nunca fue un acuerdo profundo y se quedó a mitad de camino, es una zona de libre comercio precaria”, dice el experto, quien considera “exagerada” la visión de que Uruguay quedaría en serios problemas si se va del bloque.Pero, como él mismo dice, su posición es más bien rara. Isidoro Hodara, exdirector general de Comercio Exterior y excatedrático de Comercio Internacional de la Universidad ORT, es secretario de la Academia Nacional de Economía y está en el grupo de los que no promueve el Urexit. “¿Por qué irnos de un grupo del cual nadie nos puede echar? ¿Nos vamos porque hay normas como la decisión 32/00 que nos limitan?”, se pregunta, en referencia a la norma que en teoría compromete a los estados del Mercosur a negociar en forma conjunta acuerdos con terceros.

“El obstáculo real que se interpone para evitar acuerdos de libre comercio con otros países es una realidad muchísimo más concreta: tiene que ver con el entrecejo fruncido que pondría Brasil, exista o no la decisión 32, seamos o no miembros del Mercosur”, opina Hodara. “¿Esto significa que el Mercosur no es un corset? Es tremendo corset, tremenda traba para que retomemos nuestra soberanía en temas de política comercial”, dice el experto, quien agrega que en todo caso ese corset debería “flexibilizarse” en lo que a Uruguay atañe para que no sea obligatorio aplicar el arancel externo común. Para Martini, miembro de la Academia Nacional de Economía, salir del Mercosur o intentar modificar el acuerdo fundacional “sería lo más prolijo legalmente, pero en los hechos también una pérdida de tiempo, sabiendo con quiénes estaríamos negociando”. Y explica que la mayoría de las reglas del Mercosur hoy en día no se cumplen y tampoco el objetivo inicial de “unirse para abrirse juntos al mundo”. El director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Ignacio Munyo, está convencido de que el peor escenario es irse del Mercosur “y no tener ningún acuerdo alternativo para firmar, sea Estados Unidos, el Cptpp o incluso China”. Pero él ve difícil que, con el actual liderazgo de Brasil, Uruguay pueda avanzar. De todos modos, afirma que si Uruguay se baja del Mercosur y hay nuevos aranceles a pagar, eso no es necesariamente malo dado que se compra más de lo que se vende al resto de los socios. “La balanza comercial es negativa con el Mercosur, así que Uruguay como país terminaría ganando. Claro, salir sería un gran problema para aquellos sectores que dependen de venderle al Mercosur”, admite. Los principales perjuicios en su visión vienen porque se afectaría la continuidad de los regímenes “provisorios” que favorecen a Uruguay y se aumentaría el riesgo de reacción de los socios en otros frentes, como en el pasado fue el corte de puentes o la guerra de puertos. Para el economista Pablo Rosselli, socio de la consultora Exante, irse del Mercosur directamente sería una “muy mala decisión” que surge desde la “frustración” por no poder firmar otros acuerdos pero a su juicio ese es un “problema político” y el Urexit no traería “beneficios tangibles” y sí “problemas significativos”. Rosselli cree que la salida del Mercosur incluso puede “endurecer” más a Brasil en acciones como impedir acuerdos como el de Uruguay con China. El economista y especialista en comercio internacional Marcel Vaillant es aún más tajante. Dice que lo que dijo el canciller en la última cumbre fue “totalmente mal planteado” y “atrasa de una manera brutal”, porque el Urexit “no existe” y el problema de fondo es cómo Uruguay gestiona su apertura comercial con las restricciones vinculadas a su lugar geográfico. Y concluye: “Es totalmente absurdo, Uruguay tiene que abrirse al mundo pero salirse de la región es cerrarse. Ustedes como periodistas se plantean algo que no tiene sentido y quienes plantean esto no entienden lo que pasa. No somos el Reino Unido ni el Mercosur es la Unión Europea ni el problema que nosotros enfrentamos es de carácter normativo. Es un total equívoco, una falta radical de diagnóstico sobre lo que pasa. ¿Entendés?”.

“Algo descabellado”

El tema preocupa a las cámaras empresariales. La Unión de Exportadores convocará a una mesa de trabajo con la academia, empresas y otros actores “para intercambiar ideas, analizar impactos y proponer estrategias”, adelanta a El País su presidente, Facundo Márquez. Sobre una eventual salida del bloque, opina: “Uruguay necesita de todos los mercados posibles incluyendo el Mercosur, no es algo que se pueda decidir a la ligera”. Más radical, el presidente de la Cámara de Industrias Fernando Pache dice que la gremial ve como “algo descabellado” que por “situaciones políticas y de desencuentros entre los países” Uruguay decida retirarse del Mercosur. “Si eso generara alguna condición negativa de los países más grandes hacia Uruguay, estaríamos en problemas”, dice Pache, “porque hay empresas que exportan a Argentina en el entorno de 500 millones de dólares por año, dejando afuera el intercambio de energía y algunos años puntuales la soja”.

“No podemos arriesgarlos. Muchas exportan más del 60% de su producto a Argentina y sufren hoy con los cepos a permisos de exportaciones”, dice el empresario, quien importa cacao en polvo al país vecino. En tanto, desde la Cámara de Comercio Julio Lestido también cree que Uruguay debe quedarse en el Mercosur aunque sabe que la situación está “difícil” y que hay que “recriminar” a los socios por las “trabas” permanentes.

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