Aunque la agenda internacional del sector pesquero ya avanzó tras la última edición de la Seafood Expo Global, los contactos generados por Uruguay en ese ámbito comienzan a perfilar impactos concretos en materia de inversión y cooperación, según se desprende del seguimiento realizado por autoridades del sector.
En ese contexto, la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA), encabezada por Yamilia Olivera, continúa capitalizando las reuniones mantenidas en Barcelona a fines de abril, donde se trazaron líneas de trabajo con actores clave de la industria global.
Uno de los focos principales está puesto en la posible ampliación de operaciones de la firma canadiense Cooke Seafood, que ya cuenta con presencia en Uruguay. Fuentes vinculadas al sector indicaron que el diálogo iniciado durante la feria abrió un escenario favorable para nuevas inversiones, en un contexto donde la compañía evalúa consolidar su posicionamiento en el Atlántico Sur. La participación de su CEO, Glenn Cooke, junto al responsable regional Ross Butler, reforzó el interés estratégico en el país.
En paralelo, la empresa danesa Nowaco —con antecedentes de inversión local, incluida su participación en CIUPSA— también analiza expandir su actividad en Uruguay. Las conversaciones mantenidas apuntan a identificar nichos de crecimiento dentro de la cadena pesquera, tanto en procesamiento como en comercialización.
Otro eje relevante que emerge de esos intercambios es el fortalecimiento del vínculo entre industria y conocimiento. En ese marco, DINARA avanzó en contactos con el Centro de Estudios Superiores del Mar Argentino, fundado por Jorge Frías, con el objetivo de potenciar iniciativas de formación, investigación aplicada y desarrollo tecnológico en el ámbito marítimo.
Desde la óptica institucional, estas gestiones se inscriben en una estrategia más amplia de posicionamiento internacional, donde Uruguay busca consolidarse como un destino confiable para inversiones en pesca y acuicultura. Si bien los encuentros tuvieron lugar semanas atrás, su proyección cobra relevancia en el escenario actual, marcado por la creciente demanda global de productos del mar y la necesidad de fortalecer cadenas de valor sostenibles.
En ese sentido, actores del sector coinciden en que el verdadero impacto de la participación uruguaya en Barcelona no se mide en lo inmediato, sino en la capacidad de transformar esos vínculos en proyectos concretos a mediano plazo.



