LA SITUACIÓN REGIONAL: EL MERCOSUR BAJO AGUA

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En el Mercosur hay unas 170.000 personas desplazadas por las inundaciones. Alrededor de 90.000 personas abandonaron sus hogares en la capital paraguaya. En el noreste de Argentina, hay unas 20.000 personas afectadas por crecidas de los ríos Paraná y Uruguay.

*LOS PRESIDENTES DEL MERCOSUR FRENTE A LAS INUNDACIONES.

Los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; de Brasil, DilmaRousseff, y de Paraguay, Horacio Cartes, sobrevolaron las zonas más comprometidas por la inundaciones. En Uruguay, el presidente Tabaré Vázquez envió al subsecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, a recorrer las zonas afectadas.-Macri prometió obras para evitar el impacto de la creciente; Dilma anunció que habilitará envío de ayuda por US$ 1.8 millones, Cartes ya liberóUS$ 3.5 millones y Vázquez resolvió que los inundados beneficiarios del Mides recibirán el doble de la ayuda habitual. *AYUDAS.-Vázquez reconoció actitud del senador blanco Larrañaga.

El Poder Ejecutivo estudiará hoy, junto a las autoridades de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, la ayuda económica que podrá brindar a cada departamento afectado.-En el portal de Presidencia de la República se informó ayer que el presidente Tabaré Vázquez reconoció la labor que “desde el primer momento” brindó el senador nacionalista Jorge Larrañaga para acompañar a las familias que padecen las consecuencias de las inundaciones.-Por eso, Vázquez invitó a Larrañaga a participar en la coordinación prevista por el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) para el retorno de los desplazados hacia sus hogares.El primer mandatario uruguayo reconoció a Larrañaga “la seriedad, responsabilidad, lealtad institucional y respeto por la gente que está sufriendo las consecuencias de las inundaciones”. El senador, dos veces intendente de Paysandú, departamento con población afectada por las inundaciones, aceptó el ofrecimiento del mandatario.

VIVIENDO EN EL INFIERNO PARA CUIDAR LAS CASAS.-En Salto, la temperatura ambiente llegó a 40 grados pero bajo los toldos de los desplazados el calor es infernal. Con las cosas de la casa sobre el pasto y una lona negra como techo, Waldemar monta guardia para evitar que le roben sus pocas pertenencias. Su señora y los cinco menores que tienen a cargo están en un lugar seguro. Él se quedó.”Acá hay que comer y dormir a la vista de la gente, no tenemos baños ni energía eléctrica y el calor es insoportable, pero hay que estar las 24 horas para vigilar la casa y no queda otra”, dijo.- La familia padeció una crecida similar en 2009. En aquella ocasión perdió algunos bienes pero en esta no pudo salvar nada, contó.Mientras tanto, el hombre se alimenta con lo que le lleva el Ejército y bebe agua potable de un depósito que instaló un empresario local que pidió no ser identificado. Cada día el empresario llena unas tarrinas con agua que trae él mismo.- (La República)

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