Agua con alto nivel de sodio: qué pasa con la ropa, la piel, el pelo y hasta el café que tomamos a diario

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El sodio es esencial para el cuerpo humano, pero su exceso en el agua potable puede traer consecuencias para la salud. La salinidad en el agua de OSE está en la mira, ya sea por cuestiones de sabor o salud. Los hipertensos ya diagnosticados deben evitar su consumo y la ONG Animales Sin Hogar advirtió que el agua “puede provocar vómitos y diarrea a los animales y un mayor daño si tienen problemas cardíacos y renales”. Hay más: ¿qué pasa con nuestra piel? ¿Y el cabello ¿Y la ropa que lavamos? Un ABC para suavizar los efectos de esta situación y llevarla lo mejor posible. La médica dermatóloga Cynthia de los Santos aseguró que las personas con pieles normales no tendrán mayores problemas debido al aumento de sodio en el suministro de agua potable. En caso de tener una dermis demasiado seca o con tendencia a los eccemas, podría llegar a “resecarse un poco más”, pero se soluciona fácilmente con un aumento de los cuidados diarios. “Lo que conviene en este caso, es aumentar la hidratación, colocando una buena crema hidratante después de la ducha o del lavado de manos”, recomendó. Esto es importante siempre, no solamente ante la situación actual, porque “cuanto más hidratada esté la piel, menos probabilidades hay de que se generen eccemas o irritación”.

Cómo afecta al cabello.

“El alto contenido de sal en el agua puede debilitar el cabello, deshidratarlo y hacer que esté quebradizo, opaco, sin brillo y sea difícil de peinar”, detalló Adela Walch, estilista titular de Rubias y Morenas . El agua dura, también puede generar la aparición de puntas abiertas, agregó. “Un dato no menor es que la elevada salinidad puede afectar el color”, remarcó Walch. Los cabellos teñidos o con reflejos, pueden cambiar levemente su color, hacer que se “lave” y dure menos. Para contrarrestar los efectos del sodio excesivo en el agua, en Rubias y Morenas adquirieron un duchero de piedras volcánicas porque “ayuda a mitigar la dureza del agua”. Walsh además compartió algunos piques: “En el caso que el cabello esté muy debilitado se puede agregar al shampoo un poco de aloe, aumentar los baños de crema para asegurarse una buena hidratación y evitar usar la planchita porque el exceso de calor podrá quemar o cortar el pelo”.

Qué pasa con la ropa.

La experta en economía doméstica, Ana Durán explicó que la situación requiere hacerle un enjuague especial a las prendas. “Hay que manejarse con el mismo criterio que cuando se lava ropa con agua de pozo”, sentenció Durán y recomendó utilizar vinagre blanco de alcohol, “la única forma de lograr que la ropa quede totalmente enjuagada y también que quede suave”.

¿Cómo usar el vinagre? Se agrega un chorrito en el cajón donde habitualmente va el suavizante. “El lavarropas estará agradecido, porque usar vinagre cada tanto es bueno para su funcionamiento, y ahora con el agua así es conveniente hacerlo más seguido”, sostuvo. Lo ideal es hacer un lavado completo con tres litros de vinagre blanco de alcohol, colocando este líquido dentro del tambor y en los cajones donde se carga el jabón y el suavizante y hacer un lavado. “Podemos poner un par de toallas o algún paño de cocina para aprovechar ese lavado, la idea es que el vinagre circule por todo el lavarropas y haga una limpieza profunda, retirando residuos del jabón y de las aguas duras”, señaló la experta. Un tip de yapa: Si al vinagre se le agregan un par de cucharaditas de bicarbonato de sodio, la suavidad de la ropa será aún más notoria. Y además el uso del vinagre tiene un extra, en ropas blancas retira los restos de jabón y en las de colores es un plus para afirmar sus tonos.

En el café que tomamos día a día.

El sabor salado del agua se camufla en la cocina, pero sí afecta a las bebidas y las cafeterías tomaron cartas en el asunto. Rafael Grimbe contó en Plaza Café , hace días trabajan con agua de bidón, ya que el gusto comenzó a ser cada vez más notorio, tanto en limonadas, licuados, café espresso o americano, donde era más fácil sentir diferencia en el sabor. En tanto, en bebidas como los capuccinos o cortados, lo salado se camufló un poco: “La leche opacaba ese sabor salado, aunque estar, estaba”, sostuvo.

“Trabajamos con un filtro especial, pero igualmente no quita la sal, entonces ahora estamos averiguando para instalar uno de osmosis inversa que puede asegurar filtrar eso”, detalló Grimbe, quien agregó que ante la situación actual claro que los costos se elevan para ellos: “Comprar agua envasada eleva el costo en un porcentaje muy superior para la máquina, aunque no influye tanto en el valor de la taza. Todavía no lo hemos calculado porque es muy reciente, pero la reacción inmediata fue pensar en la calidad del producto más allá del costo. No solo en el café, sino en otras bebidas y en preparaciones de la cocina, como los panificados”.

Daniel Benseñor, de La Resistance Boulangerie , contó que por el momento no han tenido que rever la forma en que hacen sus preparaciones pero están atentos para, eventualmente, hacer alguna modificación en las recetas de ser necesario. Por su parte, Álvaro Arijón, de Cardenal Café , señaló que también están utilizando agua envasada para la cafetería, ya que aunque también usaban desde antes filtro, “el agua estaba arruinando el café”. Los precios, por el momento, no se ven afectados a raíz de estos cambios, porque son recientes y cada establecimiento evalúa la situación. https://www.elpais.com.uy/

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