El BIO Hespérides cerró una histórica campaña antártica tras navegar más de 38.000 kilómetros

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El Hespérides de la Armada Española recala en el puerto de Ushuaia El buque de investigación oceanográfica (BIO) Hespérides recalará en el puerto de Ushuaia por segunda vez, (Foto de ARCHIVO) 08/03/2019
29 de mayo de 2026

El buque de investigación oceanográfica BIO Hespérides regresó al Arsenal de Cartagena tras completar una de las campañas científicas más exigentes de los últimos años en la Antártida, luego de permanecer 164 días desplegado y recorrer más de 24.000 millas náuticas —equivalentes a unos 38.000 kilómetros— en apoyo a la investigación polar española e internacional.

La misión, desarrollada entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, marcó el cierre de la 39ª Campaña de Investigación Antártica Española y consolidó nuevamente al Hespérides como una de las principales plataformas científicas y logísticas de Europa para operaciones en aguas polares.

Más allá de los resultados científicos, la campaña volvió a demostrar la relevancia estratégica de la logística marítima en la investigación antártica. Operar durante más de cinco meses en el Océano Austral implicó coordinar abastecimientos, relevos de personal, transporte de equipos científicos y apoyo permanente a bases antárticas en condiciones meteorológicas extremas y con miles de kilómetros de aislamiento.

Durante la campaña, el buque realizó escalas logísticas en Mar del Plata y Ushuaia, en Argentina; Punta Arenas, en Chile; y Recife, en Brasil. Estos puertos funcionaron como nodos operativos fundamentales para reabastecimiento, embarque de científicos, mantenimiento técnico y coordinación regional.

Uno de los mayores desafíos de la misión fue el cruce reiterado del Mar de Hoces —también conocido internacionalmente como Pasaje de Drake— considerado uno de los sectores marítimos más complejos del mundo por sus fuertes temporales, oleaje extremo y bruscos cambios meteorológicos. El Hespérides atravesó esta zona en ocho ocasiones durante la campaña, reflejando la intensidad operativa del despliegue.

El contexto de 2026 también otorgó un significado histórico adicional a la misión, coincidiendo con el quinto centenario de las expediciones de Francisco de Hoces, navegante español asociado al descubrimiento de las aguas al sur de Tierra del Fuego. Cinco siglos después, el tránsito por esas mismas rutas ya no responde a la búsqueda de nuevas rutas comerciales, sino al estudio científico del clima, los océanos y los ecosistemas polares.

En el plano científico, la campaña permitió desarrollar investigaciones vinculadas a oceanografía física, biogeoquímica marina, productividad biológica y cambio climático. El objetivo central fue profundizar el conocimiento sobre el comportamiento del Océano Austral, una región clave para comprender la regulación térmica y climática del planeta.

Entre los proyectos desarrollados se destacaron estudios sobre microorganismos del suelo polar, procesos de deshielo, circulación oceánica y transferencia de nutrientes y carbono entre el océano, la atmósfera y los ecosistemas antárticos.

La campaña antártica española incluyó 28 proyectos científicos y reunió investigadores de 17 nacionalidades, consolidando además la dimensión internacional de las operaciones polares desarrolladas desde España.

Sin embargo, detrás de cada muestreo científico existe una compleja estructura marítima y logística. El Hespérides no solo funciona como laboratorio flotante, sino también como plataforma de apoyo integral para la presencia española en la Antártida.

Durante esta misión participó en las tareas de apertura y cierre de las bases antárticas españolas Juan Carlos I y Gabriel de Castilla, además del apoyo al campamento internacional Byers. Estas operaciones implicaron el traslado de combustible, víveres, instrumental científico, repuestos técnicos y personal especializado en una de las regiones más aisladas e impredecibles del planeta.

La base Juan Carlos I es gestionada por la Unidad de Tecnología Marina del CSIC, mientras que la base Gabriel de Castilla depende del Ejército de Tierra español. La coordinación general de la campaña recae en el Comité Polar Español, integrando capacidades científicas, militares y logísticas en un único sistema operativo.

El BIO Hespérides, operado por la Armada Española, cuenta con casco reforzado para navegación polar y dispone de 11 laboratorios permanentes distribuidos en más de 350 metros cuadrados dedicados exclusivamente a tareas científicas. Su capacidad le permite realizar estudios oceanográficos, geológicos, biológicos y meteorológicos directamente en zonas remotas del océano.

La experiencia de esta campaña vuelve a poner en evidencia que la investigación antártica depende tanto de la ciencia como de la capacidad marítima para sostener operaciones prolongadas en entornos extremos. En un escenario global marcado por el cambio climático y la creciente importancia estratégica de los océanos, los buques oceanográficos continúan siendo herramientas esenciales para generar información crítica sobre el futuro ambiental del planeta.

 

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