Luego de cinco meses de operaciones ininterrumpidas en la , el Grupo de Buceo de la Armada Nacional de Uruguay finalizó su campaña de verano en la , dejando como resultado un amplio conjunto de tareas científicas, técnicas y de apoyo logístico que resultan clave para el funcionamiento del enclave uruguayo en el continente blanco.
El despliegue incluyó al SOS Costales y al CS La Cueva, quienes, tras completar su rotación, regresan al país, mientras que el CP Taroco permanecerá durante todo el año como buzo residente de la base. Su rol será estratégico: tendrá a su cargo el mantenimiento de embarcaciones, operaciones de buceo, supervisión del sistema de agua potable y tareas vinculadas al reciclado de residuos.
Durante la campaña estival, los efectivos desarrollaron trabajos de alta complejidad en condiciones extremas. Entre ellos, se destacan las inmersiones para la extracción de muestras de agua, sedimentos y rocas, fundamentales para investigaciones científicas. Asimismo, llevaron adelante la instalación y mantenimiento de equipos oceanográficos —como mareógrafos— tanto en el mar como en el denominado lago Uruguay.
En coordinación con personal de OSE, los buzos también ejecutaron inspecciones y tareas de mantenimiento sobre la línea submarina y el sistema de bombeo del lago, infraestructura vital que asegura el suministro de agua dulce y potable para toda la base.
El trabajo no se limitó al ámbito subacuático. En superficie, el equipo cumplió un rol logístico esencial mediante el traslado de personal científico, tanto nacional como extranjero, facilitando el desarrollo de investigaciones en distintas áreas del territorio antártico.
La finalización de esta campaña reafirma el papel del Grupo de Buceo como un componente altamente especializado dentro del despliegue uruguayo en la Antártida, combinando capacidades técnicas, resistencia física y adaptación a uno de los entornos más hostiles del planeta.

