Radiografía de la inversión más grande de la historia de Uruguay: US$ 4.000 millones para producir gasolina verde

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Chilena HIF Global avanza en instalaciones de plantas para producir “nafta verde” y otros e-combustibles en varios países. El gobierno anunció ayer la construcción de una planta química para la producción de gasolina sintética (“verde” o “e-gasolina”) en el departamento de Paysandú, a cargo de Highly Innovative Fuels Global (HIF Global), una empresa de origen chileno a la que Alcoholes del Uruguay (ALUR) del Grupo Ancap le acaba de adjudicar el proyecto. HIF Global invertirá unos US$ 1.985 millones en la planta, a lo que se agregarán otros US$ 2.000 millones para el desarrollo de parques eólicos y solares que generarán la energía que requerirá la planta. Esto totalizará casi US$ 4.000 millones, la inversión más grande en la historia de Uruguay. En diálogo con El País, María Jesús Sievers, gerente de Comunicaciones de la empresa, desde Chile dijo que la planta producirá gasolina sintética como para descarbonizar 150.000 vehículos al año. “Necesitamos escalar la producción de e-combustibles en todo el mundo”, señaló por su parte, el presidente de HIF Global, César Norton en un comunicado al que accedió El País. HIF Global ya está produciendo e-combustibles en la planta demostrativa Haru Oni en Magallanes (Chile) y espera iniciar también la construcción de una planta de escala comercial HIF Matagorda en Texas (EE. UU.) en 2024, entre otros proyectos en esta materia en el exterior. En ese sentido, Uruguay se suma a la expansión de esta compañía global, según afirmó Sievers (ver aparte).

Hay dos proyectos más en carpeta

Ancap hará uso de la opción de abrir conversaciones con los otros dos proyectos calificados (que no resultaron adjudicados) para analizar la posibilidad de aprovechar otras fuentes de CO2 biogénico e infraestructuras disponibles para otros desarrollos distintos a la convocatoria culminada. El presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic dijo a El País que son para producir metanol y fertilizante verde.

¿Cómo surgió el proyecto?

ALUR invitó a casi 100 empresas internacionales, que presentaron 10 expresiones de interés que derivaron en “seis ofertas concretas y detalladas” para el aprovechamiento de CO2 de origen biogénico emitido por la planta de ALUR en Paysandú. Luego se calificaron tres proyectos y se determinó la adjudicación al de HIF Global. ¿En qué consiste la iniciativa? La planta que construirá HIF Global prevé producir 256 millones de litros al año de e-gasolina a partir de la captura de 710.000 toneladas por año de CO2 proveniente de la combustión de biomasa y destilación de alcohol de cereales (de la planta que ya tiene ALUR en Paysandú) y de la producción de 100.000 toneladas de hidrógeno verde por año. “La utilización del CO2 biogénico es lo más novedoso de todo este proyecto”, dijo a El País el presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic. Actualmente ese CO2 es un deshecho. Para la planta habrá una inversión de US$ 1.985 millones en la captura de CO2, la producción de metanol y la terminación de gasolina sintética. La gasolina sintética puede usarse indistintamente con la gasolina común. La planta tendrá la capacidad para producir gasolina para el parque automotor o combustible de aviación (no marítimo). A eso se sumará una inversión de US$ 2.000 millones en la instalación de parques eólicos, granjas fotovoltáicas y líneas de transmisión eléctrica en un radio de hasta 180 kilómetros de la ciudad de Paysandú. El ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini dijo ayer a El País que para producir gasolina sintética, la planta requerirá hidrógeno verde que proviene de la energía renovable. HIF Global traccionará las empresas para ello. “Pero lo novedoso de todo esto es el hidrógeno verde y la gasolina sintética”, afirmó Paganini. Así con electricidad proveniente de fuentes renovables (solar y eólica) se realiza un proceso de electrólisis que permite separar en grandes tanques las moléculas de agua (H2O) en hidrógeno (H2) y oxígeno (O). Ese hidrógeno verde (porque surge de fuentes limpias de electricidad) se combina con CO2 de origen biogénico en un proceso de sintésis obteniendo metanol verde, el que finalmente se convierte en e-gasolina, explicó HIF Global. La nueva planta comenzará a construirse dentro de un año o un año y medio, estará concluida en 30 meses. Se prevé ocupar a 1.500 empleados durante la etapa de construcción, con picos de más de 3.200 trabajadores. “Esto es un impacto similar al que tuvo UPM”, dijo Paganini. Al momento de operar, la planta empleará a 300 personas. Los 256 millones de litros al año de e-gasolina que producirá la planta “es el equivalente a la gasolina que consume Uruguay en tres meses”, dijo Paganini. No obstante, esta es una mera referencia ya que el mercado interno no entrará como objetivo comercial en primera instancia, en gran parte porque la gasolina sintética es muy cara, por lo que se destinará casi en su totalidad al mercado europeo.

“Europa tiene desesperación por diversificar la fuente de aprovisionamiento de energía”, dijo Stipanicic.

¿Y Ancap?

Se firmará un consorcio entre Ancap y HIF Global, por el que el primero (a través de ALUR) le venderá a la empresa chilena el CO2 biogénico y participará en parte del desarrollo industrial. Ancap tendrá hasta el 30% de participación en el negocio, dijo Paganini a El País. “Lo que hizo Ancap fue poner a disposición el CO2 biogénico (es decir, el carbono que viene de residuos biológicos) de ALUR, para que, mezclado con el hidrógeno verde de la nueva planta, se produzca gasolina sintética”, señaló. Consultado sobre qué ganancias podría significar para Uruguay, el ministro afirmó que es prematuro calcular porque el proyecto se está desarrollando y además, los precios son muy volátiles. Pero, aclaró que “el riesgo lo tiene el privado, que es el que hará la inversión. Para Uruguay es darle empleo de calidad a la gente en Paysandú, que tiene una trayectoria industrial importante”. HIF Global ya tiene su mercado de exportación para colocar el combustible sintético. El País confirmó que ya hay contratos de compra asegurados para 2027 en adelante, con Alemania y Bélgica. Europa está dispuesta a pagar esta gasolina sintética (cara) porque los países del bloque están exigiendo cuotas de este tipo de combustible en distintos segmentos del mercado. Además, están aplicando impuestos a los combustibles que provienen del petróleo, por lo que estas alternativas resultan atractivas. https://www.elpais.com.uy/

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