China entre los dueños de Terminales Graneleras Uruguayas

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Los silos del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) de Fray Bentos y Nueva Palmira fueron entregados en concesión en 1999 a un consorcio llamado Terminales Graneleras Uruguayas (TGU), del que también participaban firmas uruguayas. Hoy la concesión está en manos de dos multinacionales con sede en China y Chile, y la plantilla laboral pagó los cambios. La empresa llegó a tener más de 40 trabajadores en Nueva Palmira, más los prestadores de servicios zafrales. En noviembre de 2017, coincidentemente o producto de la venta accionaria a la chilena Ultramar y a la china Cosco International, se trastocó la consolidada plantilla de trabajadores: unos 30 perdieron la categoría de mensuales y pasaron a zafrales, con 25 jornales por mes y con la correspondiente reducción salarial. En tanto unos 14 que eran jornaleros y tendrían más reducción laboral, optaron por el despido. Similar situación pasó en la planta de Fray Bentos, aunque el número de operarios era menor. Hoy los trabajadores están realizando tareas de mantenimiento y cada tanto ven desde lejos llegar delegaciones chilenas, que de los autos ingresan directamente a la oficina ubicada en el recinto portuario de la Administración Nacional de Puertos (ANP). EL ECO habló  con representantes del gremio y lo único seguro que tienen que, por ahora, conservan el trabajo, y desconocen cuál será la política de la empresa que luce nuevas sociedades anónimas como concesionarias.

Los pasos y anuncios

La batería de silos de hormigón de Nueva Palmira, para unas 30 mil toneladas, más la de Fray Bentos, se construyeron en la década del 80 con recursos de los productores agropecuarios uruguayos, administradas por el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP). Pero en 1999, durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle, se entregaron en concesión a un consorcio integrado por unas 14 empresas, la mayoría nacionales, como el Molino Nueva Palmira y Erro Dolores. El grupo optó por el nombre de Terminales Graneleras Uruguayas (TGU). Esa cuestionada concesión se fijó a 15 años, y luego tuvo prórrogas. En el 2014, durante el gobierno de José Mujica, se pidió una ampliación de esa concesión por 15 años más. Los empresarios, que eran menos que en los comienzos y con más capitales extranjeros, entre ellos Schandy*, argumentaron que si lograban la ampliación del contrato de los silos dotaban a los puertos de mayor infraestructura y más área de acopio de granos. Se firmó la concesión. En el 2016, TGU inauguró una batería de silos verticales pegados a los cilíndricos de hormigón, que duplicó la capacidad de acopio en Nueva Palmira a más de 60 mil toneladas. El paso siguiente de los empresarios fue vender el mayor paquete accionario de la concesión a dos gigantes multinacionales: la chilena Ultramar y la china Cosco International, quedando con algunas acciones Erro Dolores, que opera en granos transgénicos con la multinacional Monsanto con sede en Estados Unidos.

Los dueños de la torta

Es difícil saber quiénes son los reales dueños de la vida económica uruguaya, porque abundan las Sociedades Anónimas en el campo y la ciudad, y esas SA son pulpos con tentáculos clavados en los cinco continentes. En síntesis, el movimiento económico-comercial mundial va quedando progresivamente en menos manos. Ultramar, multinacional con capitales chilenos, que fue socia de Schandy, está inmersa en el mundo portuario y va mutando de actividades. Absorbe capitales de otras empresas y agranda su participación mundial. Y aparece una nueva firma, Cosco International, vinculada al gobierno de China, que opera en más de 100 puertos del mundo y que se presenta como “proveedora de servicios a los armadores de todo el mundo, que incluye la agencia de comercio de buques servicios, servicios de corretaje de seguros marinos, suministro de equipos y repuestos marinos, producción y venta de productos de revestimiento y comercio y suministro de combustible marino y productos relacionados”. Su red de servicios abarca, obviamente, también Uruguay. *Schandy, la multinacional con sede en Estados Unidos, tenía en nuestro país participación en la empresa Montecom, donde también está Ultramar (operación portuaria con contenedores), más el movimiento de granos en tránsito, acciones en Ontur y en TGU. Cerró en 2017 vendiendo sus acciones en esta región a Ultramar, firma que se hizo cargo de todo el movimiento portuario y logístico de Schandy a partir del 1 de enero de 2018.  http://www.elecodigital.com.uy

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