Argentina: el langostino y el calamar impulsan exportaciones récord mientras la actividad busca consolidar el empleo

0
61

Con más de USD 1.000 millones exportados en apenas cinco meses, el sector pesquero argentino atraviesa uno de sus mejores comienzos de año. El langostino patagónico y el calamar lideran el crecimiento, mientras la industria mantiene la atención sobre la sostenibilidad de los recursos, el empleo y la apertura de nuevos mercados.

La industria pesquera argentina inició 2026 con indicadores que confirman un fuerte dinamismo de las capturas, el procesamiento y las ventas externas. Impulsada principalmente por el desempeño del langostino patagónico (Pleoticus muelleri) y del calamar (Illex argentinus), la actividad superó los USD 1.005 millones en exportaciones entre enero y mayo, un incremento interanual del 22,9 % en valor y del 18,2 % en volumen, consolidándose como uno de los complejos exportadores más importantes del país.

Las cifras reflejan un cambio de ritmo luego de un 2025 marcado por conflictos laborales, demoras en algunas zafras y una elevada volatilidad en los mercados internacionales. En el primer semestre de este año, la recuperación de la demanda internacional y la buena disponibilidad de los principales recursos permitieron que los puertos patagónicos recuperaran niveles de actividad.

El principal motor continúa siendo el calamar argentino, que lidera las exportaciones pesqueras nacionales. Entre enero y mayo se embarcaron 163.115 toneladas, por un valor cercano a USD 451 millones, con aumentos superiores al 20 % tanto en volumen como en divisas respecto al mismo período de 2025.

El segundo gran protagonista es el langostino patagónico, considerado uno de los productos premium de la pesca argentina. Durante los primeros cinco meses del año las exportaciones alcanzaron 47.149 toneladas, generando USD 346 millones, lo que representa un crecimiento del 18,8 % en volumen y del 25,1 % en valor, confirmando la recuperación del segmento de crustáceos.

El buen desempeño también se trasladó a los productos con mayor grado de elaboración. Los filetes y demás carnes de pescado registraron ventas por más de USD 101 millones, mientras que el pescado congelado incrementó significativamente su valor exportado, una señal positiva para las plantas procesadoras y el empleo industrial asociado a la cadena pesquera.

Aunque el langostino concentra buena parte de la atención por su elevado precio internacional, los moluscos, encabezados por el calamar, continúan siendo la principal fuente de ingresos del comercio exterior pesquero argentino.

El recurso mantiene una fuerte demanda en mercados como España, China y otros destinos asiáticos, donde el producto argentino conserva una posición competitiva gracias a la disponibilidad del stock y a la calidad de las capturas provenientes del Atlántico Sur.

A ello se suman otras especies de interés comercial, como merluza, vieira patagónica, centolla y distintos moluscos bivalvos, que integran una oferta exportable diversificada y permiten sostener la actividad durante distintas temporadas del año.

El crecimiento de las capturas también tiene impacto directo sobre el empleo. La actividad moviliza a miles de trabajadores entre tripulaciones, plantas de procesamiento, frigoríficos, logística, astilleros, transporte terrestre y operaciones portuarias.

Puertos como Mar del Plata, Puerto Madryn, Rawson, Puerto Deseado y Comodoro Rivadavia concentran buena parte del movimiento pesquero nacional, registrando durante el inicio de la temporada un incremento en las descargas de langostino y calamar que dinamiza las economías regionales.

No obstante, representantes del sector advierten que aún persisten desafíos vinculados con las negociaciones laborales, los costos operativos, el precio del combustible, la renovación de flota y la competitividad frente a otros productores internacionales.

En materia comercial, China continúa siendo el principal comprador de productos pesqueros argentinos. Durante los primeros cinco meses del año adquirió mercadería por aproximadamente USD 392 millones, equivalente a cerca del 39 % del valor total exportado por el sector.

España mantiene un papel estratégico como destino para el calamar y otros productos procesados, mientras que Estados Unidos, Italia, Japón y Brasil siguen integrando el grupo de mercados relevantes para distintas especies.

El buen momento económico convive con un desafío permanente para la administración pesquera: garantizar que el aumento de la producción no comprometa la sostenibilidad de los recursos.

El seguimiento científico de especies como el langostino patagónico, el calamar y los moluscos bentónicos continúa siendo una prioridad para definir aperturas, cierres y niveles de captura compatibles con la conservación de los ecosistemas marinos.

Con una demanda internacional firme, mejores indicadores comerciales y una recuperación de la actividad extractiva, la pesca argentina atraviesa uno de los comienzos de año más favorables de la última década. El reto ahora será transformar ese crecimiento en mayor valor agregado, empleo estable y una explotación sostenible que permita sostener el liderazgo del país como uno de los principales proveedores pesqueros del Atlántico Sur.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí