Este 24 de enero de 2026 se cumplen 169 años de la inauguración del Faro de Colonia del Sacramento, uno de los hitos más emblemáticos del patrimonio histórico y marítimo del Uruguay, y una referencia ineludible del paisaje colonial declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El faro fue inaugurado el 24 de enero de 1857, durante el gobierno de Gabriel Antonio Pereira, y se erige sobre los restos del antiguo Convento de San Francisco, destruido por un incendio en 1705. Desde entonces, su torre blanca ha cumplido una función clave como ayuda a la navegación en el Río de la Plata, guiando a generaciones de marinos en una de las zonas fluviales más transitadas y complejas del Cono Sur.
Con una altura aproximada de 26 metros, el Faro de Colonia destaca no solo por su función técnica, sino también por su fuerte valor simbólico. Su silueta domina el casco histórico de la ciudad y se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados y visitados por turistas nacionales y extranjeros.
A lo largo de sus casi dos siglos de existencia, el faro ha acompañado la evolución de Colonia del Sacramento: desde puerto estratégico colonial y enclave disputado por imperios europeos, hasta ciudad histórica y destino turístico de relevancia internacional. Su presencia constante es testimonio del vínculo profundo entre la ciudad, el río y la navegación.
Actualmente, el Faro de Colonia continúa en servicio bajo la órbita del Servicio de Iluminación y Balizamiento de la Armada Nacional, integrando la red de señales marítimas que contribuyen a la seguridad de la navegación en aguas uruguayas.
A 169 años de su encendido inicial, el Faro de Colonia del Sacramento sigue cumpliendo su doble rol: guía para los navegantes y faro de identidad histórica para el país, recordando que la relación del Uruguay con el mar y los ríos es parte esencial de su historia y su presente.











