Los próximos 3 y 10 de marzo marcarán fechas decisivas para concretar el histórico proyecto de integración navegable entre Uruguay y Brasil a través de la Laguna Merín y la laguna de los Patos, conectadas por el Canal de São Gonçalo, que cuenta con esclusa de navegación. En esas jornadas se abrirán las propuestas para ejecutar los dragados y la señalización necesarios que permitan habilitar esta vía fluvial largamente anunciada, pero nunca concretada desde comienzos de los años 2000.
Durante las últimas décadas se sucedieron diversos anuncios vinculados a la instalación de terminales portuarias en las costas de los ríos Tacuarí y Cebollatí. Incluso, en la localidad de La Charqueada, el entonces presidente Tabaré Vázquez llegó a colocar la piedra fundamental de un puerto autorizado, aunque las obras de dragado imprescindibles para el funcionamiento de la vía nunca se materializaron.
Un proyecto postergado que retoma impulso
En 2024, Brasil había lanzado una licitación para desarrollar estos trabajos, pero las inundaciones que afectaron gravemente al estado sureño durante ese año frustraron el avance del proceso. La iniciativa fue retomada en diciembre pasado por el gobierno brasileño, y en marzo se conocerán finalmente las propuestas para llevar adelante las obras.
Desde Uruguay, el compromiso asumido pasa por asegurar las conexiones viales necesarias que garanticen la operatividad de los futuros puertos en su territorio, además de realizar dragados menores en los ríos involucrados.
En este contexto, el senador riograndense Luis Carlos Heinze celebró recientemente los avances mediante un video difundido en redes sociales, donde destacó el impacto positivo que la nueva vía de navegación podría generar en el estado de Rio Grande do Sul, en toda la región y particularmente en el Puerto de Río Grande.
Modernización de la vía fluvial
El llamado del Gobierno Federal brasileño comprende dos licitaciones para modernizar la vía fluvial de la Laguna Merín bajo la coordinación del Ministerio de Puertos y Aeropuertos y la ejecución técnica del Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte.
Las intervenciones previstas incluyen la elaboración de proyectos ejecutivos, tareas de dragado y la implementación de señalización náutica, con el objetivo de mejorar la navegabilidad y aumentar la seguridad en la circulación. También se contemplan servicios complementarios y la supervisión técnica en tramos estratégicos como el canal navegable de la Laguna Merín, el Canal de São Gonçalo, el canal de Sangradouro y el acceso al Puerto de Santa Vitória do Palmar.
Integración estratégica regional
El ministro brasileño de Puertos y Aeropuertos, Silvio Costa Filho, subrayó al anunciar las licitaciones que se trata de un avance concreto para la región. Según expresó, la vía fluvial es estratégica para el desarrollo del sur brasileño y la integración con Uruguay, ya que permitirá modernizar la infraestructura, ampliar la seguridad de la navegación y generar condiciones para un transporte más eficiente, sostenible y competitivo.
Proyectos portuarios en territorio uruguayo
Actualmente existen dos iniciativas en evaluación para instalar puertos en Uruguay. Una de ellas se ubicaría sobre el río Cebollatí, aguas abajo de La Charqueada, en el departamento de Treinta y Tres, con una inversión estimada en 40 millones de dólares. La segunda se proyecta en el río Tacuarí, en Cerro Largo, con un monto inicial cercano a los 30 millones.
De concretarse, la conexión fluvial entre ambos países no solo saldaría una deuda histórica en materia de infraestructura regional, sino que abriría una nueva etapa de integración logística y desarrollo productivo para el este uruguayo y el sur de Brasil.



