La próxima temporada de verano traerá menos cruceros a Uruguay en comparación con el récord de 206 escalas alcanzado el verano pasado en Montevideo y Punta del Este. Sin embargo, al tratarse de barcos más grandes, se espera mantener un número similar de cruceristas.
El ministro de Turismo, Pablo Menoni, explicó que los altos costos de la hidrovía, especialmente el peaje para llegar a Buenos Aires —diez veces más caro que en Montevideo— son el principal obstáculo, aunque confía en que se corrija hacia 2026.
Ante este escenario, Uruguay vuelve a centrar su estrategia en el turismo regional, con el foco puesto en atraer visitantes del sur de Brasil y del oeste argentino, donde hay un enorme potencial aún poco explotado. En Rosario, Córdoba y el sur de San Pablo viven millones de personas de las que apenas un pequeño porcentaje visita Uruguay.
En 2023 el país recibió cerca de cuatro millones de turistas, superando incluso a su propia población. Argentina sigue siendo el principal mercado emisor, muy condicionado por el tipo de cambio, mientras que Brasil aparece como la gran oportunidad de crecimiento.
Además, la presencia de Uruguay en ferias internacionales como Fitur en Madrid busca sostener el interés europeo, con especial atención en el mercado español, que el año pasado aportó 38.000 visitantes.
Visión Marítima
Que tiene que ver la hidrovia, con la llegada de cruceros. Que yo sepa por el Parana no navegan