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Paro sindical paraliza el acceso a TCP y vuelve a exponer la fragilidad operativa del Puerto de Montevideo

Montevideo, Uruguay, 8 de junio de 2021 Política. En el marco del Mes del Medio Ambiente, las principales autoridades de Terminal Cuenca del Plata recibirán en su sede central y en el Puerto del Montevideo al Ministro de Medio Ambiente, Adrían Peña. TCP Katoen Natie Foto: Dante Fernandez / FocoUy

La operativa en la Terminal Cuenca del Plata (TCP), en el Puerto de Montevideo, quedó parcialmente paralizada este martes desde las 13 horas, luego de que una asamblea sindical obligara a suspender el ingreso de camiones, en un nuevo capítulo del conflicto laboral que atraviesa el sector.

La decisión fue comunicada por la empresa Katoen Natie, que no fijó un horario de normalización y dejó en manos del sindicato la reanudación de la actividad. En los hechos, la medida vuelve a colocar a la principal terminal de contenedores del país en una situación de incertidumbre operativa.

Detrás de la asamblea aparece un conflicto que lejos de encaminarse, suma nuevos puntos de fricción. Las negociaciones entre el Sindicato Único Portuario (SUPRA) y el Centro de Navegación, que se desarrollan en el ámbito del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, volvieron a tensionarse en los últimos días tras cambios propuestos sobre la hoja de ruta oficial.

El esquema impulsado por el gobierno plantea un convenio de dos años con ajustes anuales y una reformulación de los jornales asegurados, uno de los ejes más sensibles de la negociación. La propuesta reduce el reclamo sindical original —13 jornales garantizados— a un sistema que permitiría alcanzar nueve en determinadas condiciones.

Sin embargo, lejos de acercar posiciones, las diferencias se profundizaron. Desde el sector empresarial se condicionó el respaldo a la iniciativa a extender el acuerdo por más tiempo y ajustar variables clave como la retroactividad salarial y la recuperación real de ingresos.

En este escenario, la medida sindical no aparece como un hecho aislado, sino como una señal de presión en medio de una negociación empantanada. Cada interrupción en TCP tiene impacto directo en la cadena logística del país, y vuelve a poner sobre la mesa un problema de fondo: la alta dependencia del sistema portuario de acuerdos laborales que, cuando se traban, se traducen rápidamente en costos operativos y demoras.

El resultado de la asamblea no solo definirá cuándo se retoma la actividad, sino también el tono de un conflicto que, por ahora, está lejos de resolverse.

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