Icono del sitio Visión Marítima

Estudio revela que las Islas Malvinas y Georgia del Sur se han convertido en reservorios del virus de influenza aviar H5N1 en el Atlántico Sur

Un estudio científico internacional publicado recientemente aporta nuevas evidencias sobre la expansión, adaptación y persistencia del virus de influenza aviar altamente patógena (HPAI H5N1) en las regiones subantártica y antártica, confirmando que las Islas Malvinas y Georgia del Sur desempeñan actualmente un papel clave en la dinámica epidemiológica del virus en el Atlántico Sur.

La investigación, liderada por el científico Augustin Clessin y desarrollada junto a más de 70 especialistas de diversos países, reconstruyó la propagación del virus durante los dos años posteriores a su llegada a la región austral en 2023, cuando se registró por primera vez la presencia de influenza aviar altamente patógena en ecosistemas antárticos y subantárticos.

El trabajo, titulado “Dispersal, adaptation and persistence of H5N1 in the sub-Antarctic and Antarctica”, analizó secuencias genéticas virales obtenidas en numerosos brotes registrados a lo largo de más de 8.000 kilómetros, desde el Atlántico Sur hasta el Océano Índico Austral. Los resultados muestran cómo el virus afectó a miles de ejemplares de focas, pingüinos, albatros y otras especies de fauna silvestre.

Dos linajes virales circulan simultáneamente

Uno de los principales hallazgos del estudio fue la identificación de dos clados virales diferenciados —denominados Clado I y Clado II— circulando simultáneamente en la región.

Aunque originalmente estos linajes estaban asociados respectivamente a aves y mamíferos en Sudamérica, los investigadores comprobaron que ambos han cruzado repetidamente la barrera entre especies, registrándose transmisiones bidireccionales entre aves marinas y mamíferos marinos en diversos puntos del Atlántico Sur y la Antártida.

La reconstrucción genética permitió confirmar que el Clado I se desplazó desde Sudamérica hacia las islas subantárticas del Atlántico Sur antes de continuar su expansión hacia el este, alcanzando sectores del Océano Índico Austral.

Las aves migratorias, principales vectores de dispersión

Los patrones de propagación observados coinciden con datos de movimientos migratorios de aves marinas recopilados por diversos programas científicos internacionales.

Según los autores, especies de largo alcance como los petreles gigantes habrían desempeñado un papel fundamental en la dispersión transoceánica del virus, actuando como vectores biológicos capaces de conectar ecosistemas separados por miles de kilómetros.

La investigación refuerza así la hipótesis de que las rutas migratorias de aves marinas constituyen uno de los principales mecanismos de transporte del H5N1 entre regiones oceánicas remotas.

Persistencia del virus en el ecosistema austral

Otro aspecto especialmente relevante es que ambos clados reaparecieron durante la temporada 2024-2025 después de haber circulado durante 2023-2024.

Esta situación demuestra que el virus logró establecerse en el ecosistema regional y ya no depende exclusivamente de nuevas introducciones desde América del Sur para mantenerse activo.

Los investigadores concluyen que las Islas Malvinas y Georgia del Sur se han convertido en reservorios epidemiológicos permanentes del H5N1 en el Atlántico Sur, funcionando además como posibles plataformas de dispersión hacia otras áreas subantárticas y antárticas.

Adaptación creciente a mamíferos

El estudio también identificó un fenómeno considerado particularmente relevante desde el punto de vista sanitario global.

El Clado II conservó mutaciones asociadas a la adaptación en mamíferos incluso después de volver a infectar poblaciones de aves. Además, adquirió nuevas modificaciones genéticas compatibles con procesos de adaptación a huéspedes mamíferos, probablemente durante su circulación en colonias de focas.

Los autores señalan que este proceso evolutivo merece especial seguimiento debido a que las adaptaciones acumuladas podrían modificar el comportamiento epidemiológico futuro del virus.

Implicancias para la conservación y la salud global

Los resultados refuerzan la necesidad de mantener programas permanentes de vigilancia sanitaria en el Atlántico Sur, una región que pasa a ser considerada estratégica para comprender la evolución de la influenza aviar altamente patógena.

Asimismo, el trabajo constituye una base científica para evaluar los efectos a largo plazo sobre especies vulnerables de la fauna antártica y subantártica, muchas de ellas sometidas simultáneamente a presiones derivadas del cambio climático y de alteraciones en sus hábitats.

Los investigadores advierten que comprender la evolución natural del H5N1 en ecosistemas silvestres resulta esencial no solo para la conservación de la biodiversidad, sino también para anticipar riesgos potenciales para la salud animal y humana a escala global.

Salir de la versión móvil