Montevideo, 21 de abril de 2026 – La Administración Nacional de Puertos (ANP) puso en marcha una reconfiguración estructural de su sistema de dragado tras la finalización del “Estudio Integral de Flota y Dragado”, un informe que expone con claridad el deterioro operativo acumulado y fija las bases de un nuevo modelo para el período 2025-2029.
El documento, presentado el 17 de abril, confirma un escenario previsible pero no por ello menos crítico: limitaciones severas en la capacidad operativa, atraso en mantenimiento y una acumulación de sedimentos que excede la respuesta inmediata del sistema.
Capacidad operativa comprometida
El dato más contundente es que alrededor del 70% de la flota de dragado se encuentra fuera de servicio, afectada por la antigüedad de los equipos, falta de repuestos, certificaciones vencidas y restricciones en infraestructura de reparación.
De las tres dragas principales, dos permanecen inoperativas, mientras que la única activa lo hace con limitaciones. En paralelo, la reducción sostenida de las tareas de dragado en años anteriores derivó en una acumulación de sedimentos que hoy compromete el mantenimiento de las profundidades comprometidas.
Respuesta: inversión y apertura operativa
Frente a este escenario, la ANP resolvió incrementar en un 81% la inversión en dragado respecto al quinquenio anterior, con un monto total de USD 114.917.847 para el período 2025-2029.
La estrategia combina:
Recuperación del dragado con medios propios, históricamente debilitados.
Reactivación del dragado con terceros, clave para atender el déficit en el corto plazo.
En materia de equipamiento, el plan prevé la incorporación de una draga de succión por arrastre de porte medio, que sustituirá a la D-7, así como un pontón especializado para operaciones a pie de muelle, reforzando capacidades en zonas críticas.
Factor laboral en revisión
El informe introduce además un punto sensible: el régimen laboral vigente para las tripulaciones de dragado.
El convenio firmado en marzo de 2025 mantiene el pago de compensaciones adicionales aun cuando las dragas no están operativas durante períodos prolongados, lo que —según la actual administración— desalinea incentivos y afecta la productividad del sistema.
En este marco, la ANP, el Sindicato Único de la ANP y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social acordaron renegociar un nuevo esquema laboral, orientado a vincular remuneración con desempeño y cumplimiento de objetivos.
Nuevo enfoque de gestión y control
El estudio también plantea cambios de fondo en la gestión operativa:
Reorganización de los sistemas de mantenimiento y logística de repuestos.
Registro sistemático de costos de dragado.
Implementación de batimetrías pre y post obra como estándar de control.
A su vez, se definirá un Plan Estratégico de Dragado con horizonte de corto y mediano plazo, alineado con el objetivo de alcanzar profundidades de hasta -14 metros en el canal de acceso, antepuerto y áreas operativas del puerto de Montevideo.
Una transición inevitable
Más que un ajuste técnico, el informe marca un punto de inflexión en la política portuaria nacional. La combinación de rezago operativo, presión logística regional y exigencias de competitividad obliga a acelerar decisiones que habían sido postergadas.
La clave, ahora, no estará en el diagnóstico —ya consolidado— sino en la capacidad de ejecución sostenida de las medidas anunciadas, en un sector donde los tiempos operativos no admiten demoras.

