Un buque de rescate vasco denuncia que España bloquea su ruta a Grecia para entregar medicinas a refugiados

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La Autoridad Marítima Española impide desde enero que el ‘Aita Mari’ se dirija a aguas de rescate libias, pero el barco obtuvo autorización en Lisboa para ir a Lesbos
El pesquero vasco reconvertido en el buque de rescate Aita Mari tiene problemas para dirigirse a la isla griega de Lesbos, adonde pretende llevar ayuda humanitaria para los miles de refugiados que aún se concentran allí a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo. A su paso por el Estrecho este sábado, la Autoridad Marítima Española ha advertido a la tripulación, primero por radio y después por email, que debe dirigirse a un puerto español antes de continuar: “No tiene permiso para dirigirse al Mediterráneo. Antes de salir del mar territorial español […] debe solicitar despacho indicando puerto y zona de destino y detallando la actividad que pretende realizar”.
La Autoridad Marítima Española, que depende del Ministerio de Fomento, impide desde enero que el buque se dirija a aguas de responsabilidad libias para rescatar inmigrantes y refugiados en apuros. La organización propietaria del Aita Mari, Salvamento Marítimo Humanitario, acató la orden y decidió, en lugar de rescatar, emprender una travesía hasta Lesbos para llevar más de 40 cajas con material médico, pañales y leche para bebés. El barco consiguió autorización para esta misión en el puerto de Lisboa. La ruta del pesquero sería por el norte de Malta, donde la posibilidad de tener que asumir un rescate es “muy remota”, según explican desde la ONG que estudia con sus abogados qué hacer.
La autoridad marítima española exige, sin embargo, que el barco se dirija a un puerto español para obtener un nuevo permiso. Un portavoz del Ministerio de Fomento ha explicado a este periódico que consideran que la autorización de despacho que recibió en Portugal no es válida. “En su condición de buque de ONG destinado a misiones de rescate debe solicitar un despacho desde puerto español especificando su destino preciso y la actividad que pretenda”, abundó el portavoz.
La organización teme un nuevo bloqueo. “Con este mensaje España está yendo en contra de la decisión de la Autoridad Marítima lusa”, explican. “La restricción para las misiones de salvamento no puede afectar a otras labores humanitarias que se encomienden al buque”, lamentan. Salvamento Marítimo Humanitario está registrada como organización sanitaria de carácter humanitario en Grecia y lleva colaborando con las autoridades de este país en la asistencia a migrantes y refugiados desde 2015.
La posición de España ante los barcos de salvamento de ONG españolas dio un giro de 180 grados al comenzar el año. La decisión que inmovilizó al Aita Mari, el 18 de enero, era la misma que 10 días antes había bloqueado al barco Open Armas en el puerto de Barcelona. El Gobierno ponía así freno a las labores humanitarias en el Mediterráneo Central que, ante los puertos cerrados de Malta e Italia, obligaban a España a recibir a los náufragos rescatados.
Tras abrir sus puertos a cerca de 450 migrantes auxiliados por el Open Arms en el segundo semestre de 2018, las autoridades marítimas decidieron impedir su salida. Uno de los argumentos para sostener la denegación es que, ante el incumplimiento de Malta e Italia, los barcos no cumplen los requisitos de seguridad para emprender largas travesías con un elevado número de personas hasta llegar a otro puerto seguro, tan lejano como uno español.
elpais.com

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