Abortan el viaje del buque Hespérides a la Antártida por el coronavirus: hay ya 10 positivos entre la tripulación

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Pese a las cuarentenas y las PCR, a las 10 horas de navegación varios tripulantes mostraron síntomas. El Hespérides debía trasladar el 30 de enero desde Punta Arenas (Chile) a la Antártida al segundo grupo de científicos de la campaña de este año en las dos bases de España.  Las cuarentenas preventivas y las pruebas PCR realizadas a los miembros de la expedición no han sido suficientes para evitar que el coronavirus afecte a la campaña antártica española de este año. El buque oceanográfico Hespérides partió de Cartagena el pasado 30 de diciembre rumbo a Punta Arenas (Chile), adonde debía llegar a finales de enero para recoger a la segunda remesa de científicos, militares y técnicos españoles y trasladarles a las dos bases que nuestro país tiene en la Antártida. Pero tras la detección de cuatro casos positivos en plena travesía se decidió abortar el viaje y regresar a España. Tal y como explica en conversación telefónica Antonio Quesada, secretario técnico del Comité Polar Español, el buque, con 57 personas a bordo, llegó el lunes a mediodía a Gran Canaria y la tripulación ha sido puesta en cuarentena. Tras realizar nuevas pruebas PCR los contagiados por covid ascienden ya a 10 aunque según asegura, “ninguno presenta síntomas graves y algunos son asintomáticos”. Durante las dos semanas previas al viaje, todos los tripulantes del Hespérides hicieron cuarentena y dos días antes de zarpar, se sometieron a una PCR. Uno de los tripulantes -un miembro de la Armada-, dio positivo y no embarcó. “Cuando llevaban 10 horas de navegación y se encontraban al sur de Canarias, dos personas empezaron a mostrar síntomas compatibles con la Covid-19. Les hicieron los test rápidos que llevan a bordo y dieron positivo. Se realizaron entonces más pruebas a la gente más próxima y en total se detectaron cuatro casos”, relata Quesada. De forma inmediata se decidió dar la vuelta para regresar a España: “No hubo ninguna duda. Con la salud no se juega y además, en un barco el contacto es muy estrecho y hubiera sido muy arriesgado continuar el viaje”, señala el biólogo.

A LA ESPERA EN GRAN CANARIA

El buque permanece amarrado en el Puerto de las Palmas a la espera de que el 7 de enero se realizan nuevas PCR a todos los tripulantes y la Armada decida si se reanuda la travesía a la Antártida y en el caso de que así sea, cuándo partirá y cuántos días durará la cuarentena antes de volver a zarpar. “Según lo que se acuerde, tenemos varios escenarios posibles para continuar con la campaña”, dice Quesada.

Este imprevisto supone un revés para la campaña de este año que, debido a la emergencia sanitaria, iba a ser ya ser un poco más corta que la del año pasado. Se prevé que dure unas 10 semanas, del 22 de enero al 1 de abril aproximadamente. Afortunadamente, el incidente con el Hespérides no va a impedir que se abran las dos bases españolas, pues otro buque, el Sarmiento de Gamboa, va ya de camino a Punta Arenas (Chile) para recoger al primer equipo que pondrá en marcha las estaciones españolas, entre el 20 y el 24 de enero, y que se ha desplazado en avión hasta esta localidad chilena, donde guardan una cuarentena de dos semanas. El Sarmiento de Gamboa partió de Vigo el 16 de diciembre (un día después de lo planeado debido a un temporal) con 26 personas que están llevando a cabo una campaña oceanográfica en el Atlántico. Cuando este buque llegue a Punta Arenas, a mediados de enero, desembarcarán los miembros de esta campaña oceanográfica y el 17 de enero se subirá a él el personal que abrirá las dos bases antárticas de España. Son la Gabriel de Castilla, gestionada por el Ejército y situada en Isla Decepción (Archipiélago de las islas Shetland del Sur), y la Juan Carlos I, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y emplazada en la isla Livingston. Nueve de los 13 militares que residirán en la Gabriel de Castilla llegaron el lunes a su hotel de Chile para hacer la cuarentena de dos semanas antes de embarcar en el Sarmiento de Gamboa rumbo a la Antártida. El protocolo anticovid incluye nuevas pruebas PCR antes de subir al barco.

UN MES DE TRAVESÍA

Si el Hespérides hubiera seguido el plan previsto, habría llegado a Chile hacia el 29 de enero para trasladar a la Antártida al segundo equipo de la expedición, que está todavía en España y viajará al país sudamericano en avión. Un viaje que será probablemente pospuesto tras el incidente del Hespérides. El plan inicial era que el Sarmiento de Gamboa se quedara dos semanas en la Antártida, dando servicio a las bases Gabriel de Castilla y Juan Carlos I durante su apertura y después, regresara a Chile. El Hespérides es el buque que debía trasladar a Chile a los científicos que cierren las bases hacia el 1 de abril. En total, 150 personas participarán este año en la campaña antártica española, entre militares, científicos y personal técnico. Países como Reino Unido, Alemania, Uruguay y Polonia han reducido al mínimo sus campañas antárticas esta temporada por el coronavirus. En España, dice Quesada, también hubo dudas sobre si se suspendía pero finalmente se optó por llevarla a cabo: “Desde marzo de 2020 barajamos todas las posibilidades. La primera fue cancelarlo todo pero finalmente se decidió intentar hacer el máximo de ciencia posible por dos razones. En primer lugar porque hubiera sido muy doloroso científicamente. España es uno de los países con las series temporales científicas más antiguas de la Antártida y habríamos tenido que interrumpirlas. Y en segundo lugar, tenemos que hacer el mantenimiento de las bases, que no están preparadas para aguantar tanto tiempo las condiciones tan adversas de la Antártida. Todos los años tenemos que hacer reparaciones y no ir un año supone arriesgarnos a tener un problema serio y llegar al año siguiente y quizás, no poder encender los generadores”, explica.

PROTOCOLO ANTICOVID

Para intentar evitar un brote de coronavirus, las dos bases españoles se convertirán en una burbuja. Además de las cuarentenas y PCR obligatorias antes de llegar a ellas, se han cancelado las habituales salidas y visitas de miembros de otras bases, los viajes de periodistas, y sólo acudirá el personal esencial: “Hemos mantenido el plan de apoyo que íbamos a dar a Bulgaria, que tiene una base vecina a la Juan Carlos I, con la condiciones de que sigan nuestras mismas normas antes de llegar a la Antártida y de que hagan la cuarentena en el mismo hotel”, dice Quesada.

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Además de las dos médicas (una en cada base), los miembros de la expedición de este año contarán como novedad con un servicio de teleasistencia psicológica: “Uno de los problemas más serios cuando vas a la Antártida es hacer frente al aislamiento”, explica. Y es que a la habitual separación de la familia, se suma este año la preocupación por la salud de los seres queridos debido al covid. “La incertidumbre es lo que te vuelve loco así que incluso algunos de nuestros miembros más experimentados han dudado en participar este año en la campaña por motivos familiares”, señala. A mediados de diciembre, la base chilena Bernardo O’Higgins Riquelme registró el primer brote de coronavirus en la Antártida. Veintiséis militares y 10 civiles dieron positivo en las pruebas PCR y fueron trasladados hasta Punta Arenas donde fueron aislados. https://www.elmundo.es/

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