Las dos opciones que el gobierno maneja para la temporada turística

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El ministro de Turismo, Germán Cardoso, tiene en su poder dos opciones para reabrir las fronteras a los visitantes extranjeros. El aumento gradual de la temperatura recuerda que se aproxima la temporada estival y crece la presión sobre el gobierno para la apertura de fronteras. “El turismo es la actividad más dañada de la economía uruguaya”, admitió el ministro Germán Cardoso, y por eso elevará al grupo de científicos que asesora a la Presidencia dos propuestas para el ingreso de los visitantes extranjeros. Los hoteleros y las agencias de viajes piden la puesta en marcha del “turismo sano” o “Covid friendly”. Consiste en la llegada de turistas, con un test de PCR negativo en las 72 horas previas al ingreso al país, y una cuarentena de siete días en un hotel uruguayo autorizado. El lugar de alojamiento, a su vez, se responsabiliza por el cumplimiento de la cuarentena y además le brinda el hisopado confirmatorio que se debe realizar el cliente a los siete días. Según el ministro Cardoso, quien recibió a las gremiales esta semana y se reunirá con los científicos el próximo miércoles, “el protocolo está bien planteado, mantiene las medidas lógicas de hisopados y cuarentena, sumado a la vigilancia que realizarían los hoteleros” a riesgo de ser clausurados. Pero reconoció que la decisión y la evaluación técnica “no depende” de él. El ministro elevará también una propuesta de una empresa de cruceros que planteó el ingreso de turistas por el puerto. En ese caso, los pasajeros harían la cuarentena en el buque controlados por la tripulación, se les haría el test de PCR y descenderían a tierra firme con el resultado negativo. Cualquiera de las opciones supone un cambio en el decreto que prohíbe el ingreso de extranjeros salvo nueve excepciones (entre las que se encuentra la reunificación familiar, la solicitud de refugio humanitario o el tener una actividad económica en el país). El gobierno había anunciado en agosto que se modificaría esa normativa, pero, hasta ahora, permanece incambiada. El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Isaac Alfie, admitió que la apertura de fronteras “es uno de los temas más delicados” que tiene a estudio el gobierno y que “aún no se ha encontrado una solución gradual que contemple el interés de los sectores afectados y la evidencia sobre la marcha de la enfermedad”. En ese sentido, agregó, “la clave estará en las garantías y con esa base se estudiarán las propuestas”. Alfie, quien ha sido el articulador entre los científicos y el Ejecutivo, reconoció que el turismo (quien mueve tres puntos de PIB uruguayo aunque su valor agregado es algo inferior) y los salones de fiesta son los sectores “más afectados por la emergencia sanitaria”. Pero, insistió, “el riesgo siempre es el mismo: la aglomeración de personas o el ingreso de un malón de gente que sea difícil controlar”. El turismo no es el único sector que presiona al gobierno para la flexibilización del decreto. Unas 80 parejas binacionales (formadas por argentinos y uruguayos) les solicitaron a las cancillerías de ambos márgenes del Río de la Plata la autorización para reencontrarse sin necesidad de justificar su vínculo con una libreta de matrimonio o una declaración de concubinato. Ocurre que la reunificación de parejas exige determinadas pruebas de que exista un verdadero lazo, lo que, según el grupo @ParejasUyArg entorpece la facilidad del reencuentro. “A más de seis meses necesitamos comenzar a tener respuestas”, advierten.  https://www.elpais.com.uy/

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