¿Cuáles son los cuatro puntos más polémicos en la “guerra del puerto” de Montevideo?

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La “guerra del puerto” involucra al gobierno, a la empresa belga Katoen Natie y a la de capitales chilenos y canadienses Montecon. Para evitar una demanda internacional, el gobierno de Luis Lacalle Pou llegó a un acuerdo con Katoen Natie, propietario del 80% de Terminal Cuenca del Plata (TCP, única especializada en contenedores) en el puerto de Montevideo. Katoen desistió del juicio, se comprometió a invertir US$ 455 millones en ampliar la terminal y a cambio el gobierno le extendió la concesión por 50 años más (desde 2031) y estableció que los buques portacontenedores solo pueden operar en TCP. Esto deja fuera de competencia a Montecon, que opera contenedores en los muelles públicos. Ambas empresas comparecieron con una semana de diferencia ante la comisión de Transporte del Senado. Este es el contrapunto entre ambas.

El gerente de Relaciones Institucionales de Katoen Natie, Fernando Correa, señaló ante la comisión que el artículo 72 del decreto 183/994 “es el famoso artículo de la operación de contenedores, en el que se dice que todas las operaciones de contenedores deben realizarse en las instalaciones especializadas para ese fin” y que “para que el buque sea descargado debe estar en una instalación, que es un muelle; por lo tanto, debe hacerse en un muelle especializado”. Según Correa, en la información que dio la ANP previo a la subasta “la única información relevante que se dio para los cálculos o para las evaluaciones de los oferentes fue el plan maestro que, como vimos, tenía una sola terminal de contenedores en el mediano y largo plazo, además del compendio de la normativa portuaria a cumplir donde estaba incorporado el decreto 183/994 con su artículo 72”. Sin embargo, el abogado de Montecon, Gonzalo Lorenzo manifestó ante la comisión que “el decreto reglamentario de la concesión, previo a la subasta (de acciones de Terminal Cuenca del Plata) que fue el que tuvieron en cuenta quienes fueron a competir a la subasta, en el punto 3.5 ‘Marco de competencia interna’ −no regional, ni internacional, sino interna− sobre el Régimen de Gestión que forma parte del Decreto 137/200, dice: ‘La terminal prestará servicios en condiciones de libre competencia con otros operadores que actúen en otros muelles del Puerto de Montevideo’. O sea que quien se presentó a la subasta sabía y conocía este decreto. Además, existe un gran número de intervenciones del ministro de la época y de los redactores de la ley de subastas en este mismo sentido”. Agregó que “la ley de Puertos se viola porque estos decretos establecen un monopolio a favor de la Terminal Cuenca del Plata. Además, se hace una especie de expropiación de los clientes de Montecon a favor de la Terminal Cuenca del Plata. Es decir que, por decreto, se establece que todos los clientes que durante 20 años han trabajado para Montecon deben pasar a ser atendidos por la Terminal Cuenca del Plata”. Señaló que “la ley que concede la terminal se viola porque en ella se estableció, expresamente, que no se podían establecer restricciones a las operaciones en los demás muelles del puerto de Montevideo.

¿Competencia interna o externa?

Según el gerente general de Katoen, Vincent Vandecauter, “si un puerto no tiene la escala suficiente y posee diferentes terminales, va a tener ineficiencias. Si uno quiere posicionarse como puerto hub y cumplir con todas las exigencias de las navieras para la selección de puerto hub pero no se tiene el volumen suficiente, es necesario centralizarlo todo en una sola terminal. No se puede ofrecer toda la infraestructura, la productividad, el calado suficiente para los barcos grandes y, al mismo tiempo, tener varias terminales para enfocarse en la competitividad intraportuaria. Es uno u otro camino para Montevideo, que hoy en día no tiene suficiente escala para operar en dos terminales especializadas en su puerto”. TCP “va a invertir US$ 455 millones en la explotación máxima del área de concesión de la terminal especializada. Con esta explotación máxima vamos a triplicar la capacidad anual de la terminal”.

El gerente general de Montecon, Juan Olascoaga planteó que “TCP, de alguna forma, ha podido competir por la carga de Montecon; si no lo ha hecho ha sido porque no ha querido o porque no ha podido. No es porque tenga capacidad ociosa sin ocupar; de lo contrario, no se explica cómo la inversión que se anuncia va a triplicar la capacidad de TCP. Cuando se habla de concentrar carga en la terminal especializada para mejorar la eficiencia, nos parece que, en realidad, lo que se mejora es la eficiencia de TCP. Es posible que TCP sea más eficiente y gane más dinero a costa de la eficiencia del puerto de Montevideo en su conjunto y a costa de la eficiencia y de la carga cautiva que tiene el puerto de Montevideo”. Según Olsacoaga (Montecon) “Hoy hay una promesa, un compromiso de baja de tarifa de TCP. La primera etapa del compromiso se hizo efectiva el 1.º de abril. No hizo más que poner las tarifas a la exportación de TCP al mismo nivel que las que tenía Montecon, lo cual es ponerlo como ya estaba. Hay un compromiso de una baja entre un 10% y un 15% una vez que tenga todo el mercado. Hablan de mover 20.000 contenedores de exportaciones/importaciones, lo cual significa tener el 100 % del mercado. No habla de ningún compromiso; entonces, una vez que se baje esa tarifa podrá subir nuevamente porque no hay ninguna estipulación a ese respecto. No habla de ninguna tarifa con respecto al tránsito ni a la importación. Y, a su vez, hay muchas tarifas que se cobran a la exportación que tampoco se mencionan, como puede ser el logistic fee. El acuerdo dice que se regulará a precio de mercado y yo me pregunto cuál va a ser dicho mercado. A juicio nuestro, seguramente TCP tendrá una rentabilidad muy alta, pero nada asegura, quizá sí, quizá no, que esa rentabilidad sea transmitida o traducida en mejora de tarifas, obviamente, sin competencia”. Correa (Katoen) planteó que “tenemos que dejar en claro que la competitividad de los exportadores y del comercio exterior, en la escala que genera la economía de la terminal, es una cosa muy importante y es parte del compromiso de la terminal que la actividad y la escala que genera se vea reflejada en la mejora de la competitividad del comercio exterior del Uruguay”. Esa fue la única mención que hizo a la rebaja de tarifas.

Las áreas públicas que utiliza Montecon y el debate con Katoen

El gerente de Relaciones Institucionales de TCP, Fernando Correa dijo respecto a las áreas públicas que utiliza Montecon que el 15 de octubre de 2008 se hizo una licitación “para el almacenaje de contenedores en las áreas públicas” de las que participaron las empresas Nelsury (propiedad de Katoen Natie), Talfir, Montecon y Adantir. “Montecon presentó (un sobre con) dos ofertas, (y además con) dos empresas (Adantir tenía algunos accionistas compartidos), continuó usando espacios pagando una tarifa menor a la que pretendió ofertar en la licitación y, a pesar de haber sido descalificada (por presentar dos ofertas), se le permitió el uso de los espacios hasta hoy, 2021”, señaló. “Desde 2009 la ANP no hizo más llamados a licitación, salvo dos casos puntuales” y “Katoen Natie dice que aquí comienza un régimen que se apartó del establecido en la ley de Puertos en cuanto al uso de los espacios públicos por parte de privados en el puerto de Montevideo”, añadió. En tanto, el abogado de Montecon, Gonzalo Lorenzo dijo que “Nelsury SA se presentó, (…) ganó algún espacio en los muelles públicos y nunca invocó que la interpretación del decreto 183/994 fuera la que después sostuvo” (de que solo debe haber un operador de buques portacontenedores. “La diferencia es que ganó y después retiró su oferta. Montecon nunca incumplió ningún contrato con el Estado o con la Administración Nacional de Puertos; jamás”, añadió. Lorenzo planteó que “es realmente indignante que se hable de precariedad en el sentido poco menos de que Montecon ocupa espacios sin autorización” como hizo el exministro de Transporte, Luis Alberto Heber. https://negocios.elpais.com.uy/

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