Los límites con el Brasil en el Río Uruguay

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He leído con particular interés la nota de la autoría del Contralmirante (r.) Licenciado Jorge Jaunsolo titulada: “El Río Uruguay y los límites con Brasil en la triple frontera” que considero de un excelente nivel a tal punto que, con otro estudio sobre la isla Brasilera efectuado por el Coronel (r.) Yvho Acuña, lo considero de lo mejor que se ha escrito sobre esta difícil temática. Sin perjuicio de ello debo efectuar  las siguientes precisiones:

El área de frontera, en el Río Uruguay entre el Brasil y nuestro país, no es zona “contestada”. Es zona no delimitada. Incluso nunca se iniciaron las negociaciones correspondientes para delimitarla. Las notas remitidas por los cancilleres Barrios Tassano en 1988 y por Gros Espiell en 1990 para iniciar una ronda de negociaciones al respecto nunca fueron respondidas por la República Federativa del Brasil. No se puede contestar un límite que no existe y, por ende, no se puede hablar de zona “contestada”.

Los intentos de demarcar esa área son irrelevantes porque no se puede demarcar un límite que no se ha acordado. Los términos “delimitación” y “demarcación” no son ambivalentes. Por el contrario, ellos están referidos a dos etapas diferentes del proceso dirigido a establecer los límites entre dos Estados. Como afirma Mac Mahon: “la delimitación es la determinación de una línea limítrofe por un Tratado o por otro medio y su definición por escrito en términos verbales”, mientras que la demarcación es “el actual trazado de una línea fronteriza en la tierra y su definición por medio de mojones u otros medios físicos análogos”. En otras palabras, primero se acuerda el límite y luego el mismo se demarca.

Es correcto que, en la dos ediciones de mi libro “Los Límites de la República Oriental del Uruguay” (1988,1992), sostuve que “El río Uruguay debe ser, en la mayor extensión posible de su curso una vía navegable…” y ya lo había hecho, en 1983, con el Capitán de Navío (r.) Yamandú Flangini en el libro en que fuimos coautores en 1983, titulado “El Estatuto del Río Uruguay” pero el tiempo transcurrido, el análisis más detenido de los obstáculos fácticos, jurídicos, logísticos, diplomáticos y financieros que, el emprendimiento de la Hidrovía del Río Uruguay, debe superar me han hecho cambiar de opinión.

En la actualidad, creo que un proyecto de esta naturaleza es de muy difícil concreción y que no justificaría la enorme inversión que los tres países ribereños deberían hacer para llevarlo a cabo.

Insistir en este emprendimiento cuando el dragado que se realizó por encargo de la CARU, aguas abajo de Salto, con una inversión de muchos millones de dólares, no tiene el mantenimiento necesario y no se ha concluido debidamente con la apertura y mantenimiento del canal de Casas Blancas, como lo ha publicitado el diario El Telégrafo de Paysandú recientemente, parece sumamente ilusorio.

Dr. Edison González Lapeyre

Nota: Profesor de Derecho Internacional Privado y Marítimo. Fue uno de los negociadores del Tratado del Río de la Plata y el Estatuto del Río Uruguay. Es miembro de la Academia Real de la Historia de España

1 COMENTARIO

  1. Con los antecedentes y el nivel de las personalidades afectadas a “Limites “, es de esperarse que Uruguay logre resultados positivos en este aspecto. Confío plenamente en lo que pueda actuar el Dr Gonzalez Lapeyre. En forma inmediata abordar el tema: ” Pueblo Albornoz”. Este es otro tema candente y que esta muy apaciguado.

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