La verdadera guerra de piratas y el daño “colateral” del Paraná

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Se ha complicado imponer la continuidad de Jan De Nul en el dragado del río Paraná, debido a la protesta de los demás contendientes en la licitación por 180 días con un presupuesto de U$S 80 millones, pero como un gato, JDN sigue vivita y coleando y trabajando por contratación directa.

Se ha complicado imponer la continuidad de Jan De Nul en el dragado del río Paraná, debido a la airada protesta de los demás contendientes en la licitación por 180 días, más secreta que pública, con un presupuesto de U$S 80 millones (aproximadamente el valor de dos dragas) que no aceptaron el resultado a favor de Jan De Nul, y la están disputando. Hasta la misma EMEPA, su socia por más de cinco lustros, pagó para revisar el dictamen. Pero como un gato, JDN sigue vivita y coleando y trabajando por contratación directa.

La flota ocultada

A la vista de las circunstancias, parece que la Administración General de Puertos “barajó y quiere dar de nuevo” en esta partida, donde se parten y reparten el río Paraná. Una mano de cartas donde no está invitada la Dirección Nacional de Vías Navegables, como tampoco sus trabajadores… ¡mucho menos la soberanía!

Ni una sola posibilidad de sobrevivir le otorgan a la última flota argentina, que es la de la Dirección Nacional de Vías Navegables. Si sigue como hasta hoy, con el subsecretario de la DNVN Leonardo Cabrera. y la supuesta orden de no mover un barco, esa última flota nacional desaparece.

Un ejemplo basta para graficar esto: el balizador 562-B, que por 26 años fue prestado gratuitamente a EMEPA (al igual que el balizador 573-B y 574-B y embarcaciones auxiliares), fue devuelto a la DNVN y navegó a Concepción del Uruguay para atender el balizamiento del río Uruguay. Hace más de cinco meses que el balizador está listo para salir a hacer la tarea que por 123 años hizo la DNVN. Tenemos las embarcaciones, tenemos la gente, tenemos 123 años de historia de experiencia sobre el lomo, pero este señor, siendo oriundo de Concepción del Uruguay, impide con su inacción que la repartición vuelva a hacer el trabajo que hizo por 123 años.

Humilde acción del personal embarcado con los que le quitan el trabajo

Pasan los subsecretarios y la orden es la misma: no mover un barco, ni una grúa, ¡nada!, y que no se compruebe que aún en condiciones desfavorables los gringos no son mejores que nosotros: los argentinos. Hay que decir que, en igualdad de condiciones, los profesionales argentinos y de la DNVN ¡son superiores!

Hoy baliza el río Uruguay la Armada Argentina, y prefieren a la Armada que a la DNVN. Fue durante el gobierno de Macri, cuando vino por primera vez la Armada a balizar el río Uruguay. Hoy, en continuidad con el gobierno antedicho, ocurre lo mismo.

Y lo que se vio es asombroso: el capitán del balizador con sus tripulantes debían amarrar los cabos cuando venía el buque de la Armada y soltarlos cuando zarpaban, como si fueran changarines de puerto (con el debido respeto que merecen estos últimos).

“¿Por qué lo hacen?, si ellos no están para agarrar los cabos, sino para tripular un balizador y zarpar”, fue la pregunta hecha al Capitán del balizador. La respuesta fue: “Y… pidieron colaboración y colaboramos”.

Con 123 años de historia, teniendo el personal calificado y los buques, los trabajadores de la DNVN tenemos la humildad para “colaborar”.

Hoy, suponemos que seguirá así. Humilde acción del personal embarcado con los que le quitan el trabajo, y rara la maniobra del buque de la Armada que requiere que lo amarren y desamarren. Los barcos de la DNVN, aún las dragas más grandes, se arriman al muelle y saltan sus tripulantes para amarrarnos a nosotros mismos; cuando zarpamos aguantamos con las máquinas con el buque pegado al muelle, los mismos tripulantes nos desamarran, suben, y zarpamos. Es una maniobra muy simple, que causó la admiración del personal de la Armada en la base naval de Mar del Plata cuando amarraba y zarpaba la draga 259-C Mendoza, hoy olvidada por las autoridades.

Cambió el gobierno, pero en cuanto al dragado de los ríos Paraná y Uruguay y a la DNVN, sigue la misma política del gobierno anterior. Los despedidos en el desgobierno de Macri todavía no recobraron su trabajo, todavía luchan por subsistir. Algunos, con más de veinte años trabajando para el Estado sin estar efectivos pese a los trabajadores. El gobierno de Macri los despidió, este gobierno mantiene y sostiene esos despidos.

Y si el subsecretario de la DNVN, Leonardo Cabrera, teniendo el poder para hacerlo, no se “molestó” por el balizamiento del río Uruguay ni por el balizador 562-B que está en su ciudad (Concepción del Uruguay) completamente listo para salir a balizar dicho río, como lo hizo por 123 años la DNVN, solo falta algo: la decisión de este funcionario. Pero a la vista de los acontecimientos, tampoco se va a molestar en salvar la draga 259-B “Mendoza”, que se encuentra en Mar del Plata, con el casco muy deteriorado porque nadie se molestó en proveer defensas tipo “Yokohama” pese a las múltiples notas elevadas por sus capitanes (se necesita además la urgente reparación del casco para llevarla a un astillero). El responsable de que el balizador 562-B balice el río Uruguay y de evitar el hundimiento (con la contaminación que ocasione), entre otras cuestiones, es el subsecretario de la Dirección Nacional de Vías Navegables.

Los empresarios del dragado y el balizamiento lo hacen con elementos del Estado

Ahora parece que en Concepción del Uruguay se va a instalar un astillero. Pero si profundizamos vamos a darnos cuenta que ese astillero se va a establecer  en las instalaciones de la DNVN de Concepción del Uruguay, o sea: cero inversión, usando gratis las instalaciones del Estado. Los empresarios no arriesgan nada, y lo presentan como una gran cosa (trabajo, etc.), con la menor inversión posible, al igual que los grandes emprendimientos inmobiliarios en tierras estatales que pertenecen a todos los argentinos.

Hace poco había un megaproyecto de un “puerto madero”. ¿Dónde?: en instalaciones de la DNVN en Corrientes capital, ¡así es fácil ser empresario! Hay más empresarios del balizamiento y del dragado que dragan y balizan con buques, muelles, galpones y oficinas del Estado. ¿Dónde está el riesgo y dónde la inversión?

Señor Ministro de transporte,  citando a nuestro general San Martín: “Los argentinos no somos empanadas que se comen de un bocado” y por lo expuesto, el 20 de Abril nos estaremos movilizando al ministerio de Transporte y a la Bolsa de Comercio de Rosario, y construyendo la gran marcha federal por la Soberanía Nacional, para recuperar nuestra flota, nuestros muelles, nuestro trabajo y por la derogación del Decreto 949/20 y la realización del Canal Magdalena. https://www.elciudadanoweb.com/

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