Hidrovía Rio Uruguay – Tramo Represa – Cuareim

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Por C/N Yamandú Flangini

Partiendo de la presa, se deberá identificar el canal con profundidad mínima la determinada en el Proyecto Salto Grande para la esclusa o sea 3.50.

Para ello se deberá realizar un levantamiento batimétrico, debido que donde hoy se desarrolla el embalse, en época cuando el río estaba en estado natural, existían numerosas islas, las que quedaron sumergidas, y hoy son como bancos o bajo fondos.

Estas islas no fueron deforestadas, por lo cual de sus bosques, que eran generalmente de maderas duras, tipo lapacho, amarillo, y otros, no se conoce su estados actual, salvo lo que es posible ver en la que fue la isla del Paredón, cuyos aboles afloran presentando un aspecto de petrificación.

Varias de estas islas, tenían superficies de tamaño, eran generalmente de base de piedra y el aluvión completaba su estructura.

También existían correderas con piedras que afloraban, como el caso de los Islotes de la Paloma, donde en épocas se vio practicar canoismo por pobladores de la zona.

Al llegar a la altura de la desembocadura del Arroyo Itacumbú, el embalse no tiene una columna de agua de profundidad 3.50 metros, por lo que se debe dar solución a los efectos de mantener la vía navegable en esos parámetros.

Se ha propuestos dos soluciones, para dar respuesta a esta carencia de profundidad.

Una de ella es construir una presa, que ha sido analizada con varias estructuras, lo que permitiría elevar la altura del agua, creando un nuevo embalse, que cubrirá tierras de los tres países, no conociendo aún cuál sería la cota de la inundación.

Tampoco conozco el valor de las tierras que quedarían bajo agua, ni aquellas que pueden sufrir inundaciones naturales de futuro, ni los tiempos de retención de las aguas en esos casos, ni su afección a los sembrados.

La segunda solución sería dragar, en lecho de losas de piedra prácticamente continuas por varios kilómetros, cuyo costo, al momento, es imposible calcular, sin determinar profundidad, largo y ancho de la obra.

El embalse descripto, no está determinado hasta donde mantendrá la profundidad de 3,50, que obligue, si se desea continuar, a otra represa en un sistema escalonado, que ya se sabe que no está coordinado con las presas de los perfiles San Pedro, Roncador y Garabí, cuya construcción fue acordada entre Argentina y Brasil, para la producción de hidroelectricidad, sin obras de navegación.

La posibilidad que el tamaño del embalse de Itacumbú, llegue a la zona no delimitada frente a la desembocadura del Cuareim, que fue tratada en nota anterior.

O sea que existe la necesidad de tener en cuenta aspectos de obras, geográficos de identificación de

la vía navegable o canal, aspectos geopolíticos ante nuevos embalses, y lógicamente económicos, para el desarrollo y obras del Proyecto

Otro aspecto es el jurídico.

El Tratado de 1961, cuyas especiales imprecisiones ya han sido en parte mencionadas en Notas anteriores, establece, que desde la línea que pasa adyacente a la punta SW de la Isla Brasilera, hasta la presa de Salto Grande el límite es la línea media del estado que el río tenía antes de que se formara el embalse.

Muy, pero muy difícil, será que el Canal de este sector, coincida en su eje, con esta línea media, por lo cual, la solución que aparece como más probable a tomar, es reconsiderar la línea límite en este sector, lo que exige analizar que alteraciones traería a la soberanía de las Partes, porque en primer lugar el Tratado 1961, establece que el límite allí determinado no se altera por obras u otras causas.

El caso del Tratado de 1961, la línea límite separa dos soberanías. Si el canal, por ejemplo, viborea sobre ella, una nave estaría en una y otra soberanía en forma casi permanente en su travesía, lo cual, es por lo menos, complicado. Incluso hay que verificar la posesión de las islas que aun afloran, si no variaría producto de una nueva línea de límites.

Quizás, para algunos, algo muy preocupante es la posibilidad que Uruguay accediera a abrir un Tratado de límites, cuyos antecedentes históricos, no le fueron nada favorables. Lo cierto, que es complicado dar soluciones facilistas a este sector del Proyecto.

YEF

Nota: * (Promotor, redactor y negociador del  Estatuto del Río Uruguay; Delegado Jefe demarcador del Río Uruguay, sus obras (Represas y Puentes), Demarcador Río de la Plata y Límite Lateral marítimo con Argentina, y Límite Lateral Marítimo con Brasil. Ex Delegado en CARU – CARP y CTMSM, Delegado ante NNUU Conferencia Derecho del Mar)

2 COMENTARIOS

  1. Sr. Yamandú Flangini: soy el Ingeniero José Martín Zorrilla Berretta
    Disculpe me exprese aquí, porque parece que la srta Teresita pierde mis cartas.
    Ud, no me conoce pero señores Comandantes de la Armada si, gracias a Dios soy Reserva Naval.
    Uno de ellos, sabiendo que soy miembro de la Asociación de Dragadores del Hemisferio Ocidental, WEDA, me pidio ilustrar un poco una situación tragicómica. No entiendo lo que habla del dragado al norte de la represa, las dragas de cangilones no se usan más. Los equipos modernos, como trabajaron en el Puerto de Montes del Plata, devoran la roca. Yo estuve alli. Cuando terminaron, no me dragaron Nueva Palmira, ¡porque lo hacían en un día, no valía la pena subir! Deje las pebetas para los muchachos…
    Y para la unión de los paises, los limites se deben borrar, como en Europa,donde los ríos son comunes. Como una Avenida internacional, para todos. ¡Até os brasileiros vão descer o rio dançando samba!

  2. Como todo los cuentos de los que prosperaron con la dictadura, algo queda en el tintero. Cuando la dictaduras uruguayas y argentinas exploraron la idea de subir Salto Grande a una cota en que la curva de remanso pudiera llegar hasta inundar territorio brasileño; itamaraty (en dictadura) no dijo que no. A lo grande, ¡como no! pero dos metros más no, ¡para que lo aprobemos, suban 5 metros, o 10 metros,así navegamos hasta Sao Borja! Infelizmente , entao, nao tem condicoes. Va imbora.

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