Una joven mujer es operadora de grúas en Montecon

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Fátima Escobar maneja un equipo que pesa 800 toneladas para movilizar contenedores en el puerto de Montevideo. Seguramente no debe ser muy conocido que en el puerto de Montevideo una mujer es Operadora de Grúas, de esas sofisticadas y gigantes maquinas que pesando 800 toneladas sobre 80 enormes neumáticos, moviliza los contenedores, entre el barco, el camión y eventualmente, si fuera necesario, sobre el propio Muelle. Nos informo la empresa Operadora Montecon, para la cual trabaja Fátima, que es la única mujer entre los 60 operadores registrados en Uruguay en esta plantilla de trabajadores especializados. Pues bien hablemos de ella: se trata de Fátima Escobar, que luego de una extendida entrevista telefónica concluimos, y ella misma admite, que es una mujer “tuerca”. Su vocación primera fue manejar, pero siendo adolescente se sintió atraída por los camiones e incluso dio examen para la Libreta de Conductor con un disminuido Mercedes que había que ir templando el freno con la debida antelación y prudencia. Pero cuando terminó el bachillerato vinieron los reclamos del núcleo familiar y para ello -dice Fátima- “nos mentalizamos en un empleo a mi estilo y lo logramos”, pero no llegó a culminar planes y proyectos. Un día salía de la empresa “Los Nietitos donde aspiraba a una plaza de chofer de camiones y al regresar a mi casa me encuentro con una carta de Montecon donde me preguntan si sigo teniendo interés en el empleo solicitado. Digo que sí. Una nueva entrevista, esta vez apasionante, el gran desafío, porque me describen el trabajo a realizar: chofer de flamantes camiones para transportar contenedores entre muelles y barcos, bajo enormes grúas que ni sabía existieran, un clima ágil, robótico a quien quiera verlo, un mundo del puerto para mi desconocido que me estaba abriendo las puertas, del que ni había oído hablar. Fue una entrevista atrapante aunque de esto ya pasaron algunos años, donde comencé a trabajar al día siguiente. Estaba entrando en otro mundo”. De esto ya pasaron algunos años, experiencia que ella ha aprovechado bien para estudiar y racionalizar su rigor de trabajo, para darle a su vida un perfil y un desarrollo adecuado a sus aspiraciones, que así es como cada uno de nosotros construimos nuestra vida con lo que se deja atrás, simplemente porque somos constructores de tiempo, por lo menos del nuestro. Fátima no es una camionera común promedio ni lo será nunca en cualquier otro empleo. Ella está siempre comprometida física y anímicamente con su labor y permanente sensibilidad a un escape hacia la eficiencia armando su propio futuro. Más allá de su fuerte vocación de trabajo, es una mujer solida, decidida, racional y ella misma abre sus propios horizontes asumiendo desafíos que sabe superará con éxito. Ahora mismo tiene el más grande de toda su vida pues ya está trabajando como Operadora de Grúas Inteligentes, la única en el Uruguay entre 60 operadores.

Segundo desafío

Hace algún tiempo Montecon llamó a concurso para operadores de grúas portuarias y obviamente se presento Fátima Escobar. Se aprobó su curriculum, trabajó e hizo cursos de computación requeridos y también recaudó conocimientos electromecánicos de la propia grúa y en menos de un año estaba pronta para sentarse en la cabina de la grúa a 8 pisos de altura y comenzar a darle ordenes a ese gigante de 800 toneladas de peso montado en un tren carril de 80 ruedas neumáticas. Ya lleva bastante tiempo cargando y descargando contenedores y no sale de su asombro. “Es el trabajo más atrapante que he tenido en mi vida. No solo no me aburre sino que atrae todos mis sentidos y de verdad disfruto cada jornada”. “Es un trabajo que yo aprendí a amar, es un trabajo que no me cuesta, que lo hago con gusto, que no me pesa, disfruto mucho de mi trabajo, disfrutando cada jornada, involucrada en una atrapante profesión donde no hay dos días iguales, cada uno difiere del anterior. Deseo contar con una buena salud y que mi cuerpo, mi físico y mi mente me acompañe hasta el final”. “Espero un sostén físico sin claudicaciones que el cuerpo físicamente me sostenga y mi alma me acompañe hasta el final, en esta profesión, un trabajo que por apasionante disfruto cada día, porque es un trabajo que conforma mi vida”.

Fami

Fátima nos contagia su entusiasmo, su capacidad de asombro y su acento positivo en todo, inteligente. Por supuesto tiene el gusto por la lectura sobre todo por las novelas clásicas pero incursiona también por la Metafísica y no se le escapan los libros que tratan temas del Poder de la Mente. Vive con su hijo, con el que dialoga ampliamente y sostienen excelentes relaciones donde ambos actualizan sus inquietudes y experiencias, sostiene que es un joven educado, inteligente y responsable. Un joven que está terminando bachillerato y se llevan muy bien. Obviamente. Fuente: El País

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