A 63 años del naufragio más importante en el Río de la Plata: cómo se hundió el “Ciudad de Buenos Aires”

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Los navegantes deportivos que atravesamos hacia el río Uruguay, no nos damos cuenta o no sabemos qué muy cerca de nuestra derrota se hundió el barco que mayor cantidad de víctimas produjo. Es más, yo creo que muchas han quedado encerradas en él. Cuando vamos a Palmira y muy cerca del Paraná Guazú, se encuentra la boya de peligro que indica el naufragio del Ciudad de Buenos Aires. Siempre digo que al navegar por la zona no se debe confundir esta boya de peligro con una de canal. Muchos desconocen de qué barco se trata el que está debajo, y menos aún la historia que rodeo a éste naufragio.  El barco “Ciudad de Buenos Aires”, perteneciente a la flota fluvial, inicialmente hacía el servicio nocturno Buenos Aires – Montevideo. Moderno para la época  desarrollaba una velocidad de 16 nudos y tenía como propulsores dos turbinas de vapor con 5.825 CV de potencia de 3.754 ton de registro bruto. Podía llevar 720 pasajeros y medía 110 metros de eslora. Fue afectado a navegaciones de pasajeros entre Buenos Aires y puertos del río Uruguay. El  27 de agosto del año 1957, zarpo a las 17 del Puerto de Buenos Aires con la intención de arribar al  Puerto de Concepción del Uruguay el 28 a las 0800 hs. Procedente de Rosario, venía de bajada el carguero “Mormacsurf” con destino a Buenos Aires , para completar carga con destino a los Estados Unidos. Ambos barcos navegaban a la altura actual del Km 136,7 cuando se encontraron proa con proa. Ambos cayeron (doblaron)  a estribor (derecha) maniobra correcta. Intempestivamente  quizás por miedo a varar  sobre el veril, el Ciudad de Buenos Aires cayó a babor (izquierda) cruzándose al carguero. El “Mormacsurf” al venir de bajada con carga y corriente a favor llevaba una velocidad estimada en 15 nudos (27 km/h) por lo que le fue imposible evitar  el abordaje (choque), que lo produjo sobre la banda de estribor del “Ciudad de Buenos Aires”. El “Ciudad de Buenos Aires” comenzó a escorarse de inmediato en forma muy pronunciada hacia babor, lo que motivó la caída al agua de la gente que estaba en la cubierta y el pánico general al ingresar el agua a raudales dentro del barco. Los pasajeros fueron arrojados al suelo con un estrépito impresionante, casi a ciegas y en medio del terror de la gente, corrieron por los pasillos. El pánico se apodero rápidamente de todos. Las cañerías se habían roto en varias partes y el agua comenzó a inundar al buque. Según los sobrevivientes, la tripulación, haciendo gala de una increíble serenidad y sangre fría, exhortaba a los viajeros a guardar calma y atender sus indicaciones. Muchos de los desaparecidos fueron tripulantes, entre ellos los comisarios de a bordo Raúl Cainzos y Jorge Criscuolo, quienes repartieron chalecos salvavidas hasta último momento, incluso los de ellos mismos. El jefe de máquinas disparó las válvulas de seguridad de las calderas para evitar la explosión de ellas producto de un probable aumento de la presión. El capitán Silverio Brizuela trató de salvar vidas en todo momento. Un tripulante testimonió posteriormente que vio al capitán ir a su camarote y no lo vio nunca más, nunca se supo si se suicido o se hundió con el barco. El “Mormarcsurf” realizó una maniobra temeraria, volvió a embestir al ciudad de Buenos Aires para que con la proa cerrar el rumbo y limitar la entrada de agua asimismo empujar al barco de pasajeros a una zona de menor profundidad ya que el canal en ese lugar tiene más de 20 metros de profundidad. Desde el carguero se arriaron sus botes salvavidas de inmediato, se hizo una planchada de maderos sobre el agua y se lanzaron bengalas para iluminar el lugar; también se pudieron lanzar al agua algunos botes del “Ciudad de Buenos Aires” mientras el “Mormacsurf” emitía la señal de socorro. Desde San Fernando, San Isidro, Tigre, Campana y Zárate.

Desde Carmelo salieron una lancha de salvataje desde Buenos Aires fue el “Rastreador Drummond”. Llegó en forma inmediata el remolcador “Pancho” que navegaba en las proximidades salvando a mucha gente. Este remolcador rescató  a 77 personas que traslado a Villa Nueva Palmira, distante a 14 km del lugar del siniestro. Los sobrevivientes fueron trasladados en su mayoría a Nueva Palmira, Martín García y Carmelo. Finalmente, hubo 95 personas muertas o desaparecidas en el siniestro. El “Ciudad de Buenos Aires” quedó en el fondo sin inclinarse y durante mucho tiempo asomaban de la superficie la punta de dos palos y la pantalla del radar. El salvataje se complicaba por la oscuridad y  la corriente que se llevaba a las personas lejos de la zona del siniestro y por el combustible en el agua que hacía que se dificultara el salvataje porque se deslizaban de las manos y se hacía difícil sacarlos del agua. Luego del naufragio se veían solo los palos y el radar fuera del agua.   https://weekend.perfil.com/

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