« El Crucero más incierto de Elcano»

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El buque escuela inicia este mes una vuelta al mundo que puede variar por el Covid-19. El buque escuela Juan Sebastián de Elcano tiene ante sí «el Crucero de Instrucción más incierto». Así lo describen conocedores de su historia y su particularidad dentro de la Armada Española. No podía ser de otro modo en tiempos del Covid-19: «Toda España, y el mundo entero, se encuentra en la misma situación». Pero es que además el 93º Crucero del bergantín-goleta es especial: prevé rendir homenaje al V Centenario de la primera circunnavegación Magallanes-Elcano (1519-1522) con una ruta similar, durante casi un año, y un acto central el 21 de octubre en el propio estrecho de Magallanes, entre la Patagonia y la isla Grande de Tierra del Fuego. Allí, en Punta de Arenas (Chile) celebrarán los 500 años del descubrimiento del paso marítimo que conecta el Atlántico con el Pacífico. Sin embargo, los planes son cambiantes por la pandemia. «Todo está por decidir según evolucione el coronavirus», explica a ABC el comandante del Juan Sebastián de Elcano, el capitán de navío Santiago de Colsa. Para empezar, la Armada ha decidido retrasar dieciséis días su salida, prevista inicialmente para el 8 de agosto. Será el lunes 24 cuando zarpe desde su Base Naval de La Carraca (San Fernando, Cádiz). A diferencia de cada año, «no habrá ceremonia pública de despedida» en la Tacita de Plata. Eso sí, a buen seguro otras embarcaciones podrán acompañar al buque militar con más solera de España en su navegar frente a las costas gaditanas.

Dos pruebas PCR

Antes de su salida y como medida preparatoria, la dotación de Elcano será sometida a dos test PCR, uno antes y otro después de la cuarentena de dos semanas a la que se someterán. Un sacrificio familiar importante en fechas veraniegas. «El éxito del Crucero será no contagiarse. Tenemos unos protocolos muy restringidos, similares a los que utilizan los otros buques de la Armada en misiones y que se han mostrado eficaces», asegura el comandante del mítico buque de la Armada. La travesía inicial le llevará directamente a Montevideo (Uruguay) obviando así las visitas que estaban previstas antes de la pandemia a los puertos de Santa Cruz de Tenerife, Río de Janeiro (Brasil), Buenos Aires (Argentina) o San Juan (Argentina). La distancia entre San Fernando y Montevideo –unas 5.110 millas náuticas o 9.465 kilómetros– esperan navegarlas en 37 días para aparecer así el 1 de octubre en puerto uruguayo, donde permanecerán cuatro días, lo justo para pertrecharse de víveres y combustible. La dotación inicial está compuesta por 160 marinos: 20 oficiales, 20 suboficiales y unos 120 marineros. Además hay dos civiles a bordo, un peluquero y un carpintero. Este año se reforzará al equipo médico a bordo con los habituales médico, ATS y un equipo quirófano compuesto de cirujano y anestesista que, a diferencia de otras ediciones que se incorporaba en América, embarcará desde el inicio.

A los 160 marinos se deberán incorporar en Guayaquil (Ecuador) los 60 Guardias Marinas que deben recibir la instrucción. Pero esto último está aún por decidir, pues la ruta inicial de vuelta al mundo puede verse modificada por un paso del Estrecho de Magallanes y regreso por el Canal de Panamá o, si las condiciones sanitarias son muy adversas en los diferentes puertos de atraque, volver directamente a España desde el Estrecho de Magallanes. Hasta el pasado lunes no se tomó la decisión de retrasar la fecha de salida, ya que el acto del 21 de octubre en el Estrecho de Magallanes está confirmado con la participación de las marinas de Portugal, Chile, Argentina y Brasil. Claro está, España no puede faltar a ese acto si sigue programado.  El itinerario original, según se esbozó hace un año, también tenía como puertos de visita ciudades como Acapulco (México), Honolulú (Estados Unidos), Guam (Estados Unidos), Hong-Kong (China), Manila (Filipinas), Ternate (Indonesia), Yakarta (Indonesia), Bombay (India), Mascate (Omán), Alejandría (Egipto) o La Valeta (Malta). «Ahora manejaremos la incertidumbre día a día y estaremos muy pendientes de la evolución de la pandemia. Nuestra misión principal es mantener el buque libre de Covid», concluye el capitán de navío De Colsa, quien define así al Juan Sebastián de Elcano: «El buque donde todos hemos descubierto la relación existencial entre el marino y la mar. Donde valores como disciplina, lealtad, honor y trabajo de equipo pronto se comprenden». https://www.abc.es/

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