¿En qué zonas habrá cianobacterias este verano? La previsión de una experta uruguaya

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La bioquímica Carla Kruk detalló cuáles son los problemas que pueden generar estos microorganismos en los humanos, especialmente en niños. Varias playas de Colonia del Sacramento y Carmelo fueron inhabilitadas este martes ante la detección de cianobacterias. ¿A qué se debe esta floración? ¿Cuál es la previsión para la temporada de verano?. En la mañana de este miércoles los periodistas Emiliano Cotelo y Romina Andrioli, conductores de En Perspectiva en Radiomundo, lo conversaron con la bioquímica Carla Kruk, investigadora de Pedeciba en Geociencias y docente en el CURE (Centro Universitario Regional del Este) de Rocha y en la Facultad de Ciencias. Kruk explicó que las cianobacterias “son microorganismos, bacterias muy primitivas, de las cuales hay muchas especies. Hay algunas especies que son especialmente favorecidas por las condiciones actuales de globalización y de forma de producción, que hacen que crezcan muchísimo y generen estos problemas”. Estos microorganismos producen toxinas que generan problemas en animales y humanos. “El efecto puede ser directo por el contacto, indirecto por aspirar el spray donde puede haber toxinas o por consumir productos acuáticos que hayan estado consumiendo, filtrando o acumulando las toxinas en su tejido”, contó. “Para el ser humano hay una diversidad de efectos. El más común son las microcistinas, que son toxinas que producen daños en el hígado. El daño agudo es a nivel de hígado, pero el daño crónico puede ser diverso: problemas neurológicos, cáncer, una diversidad de efectos que no son conocidos, porque se van generando descubrimientos porque cada vez son más frecuentes”, señaló. La científica recordó que en 2015 se dio un caso que tomó trascendencia pública. Una familia se bañó durante una semana en playas de Malvín y Carrasco, donde había cianobacterias, y “fueron diagnosticados con problemas gastrointestinales típicos del verano”. “Resulta que los adultos se fueron mejorando. Pero la niña siguió cada día peor, tuvo varios trastornos de nivel hepático, se le llegó a diagnosticar autoinmunidad. Tuvo que ser trasplantado su hígado. Finalmente se descubrió que la niña había tragado agua y comido arena con esa toxina”, recordó. “Los niños tragan más agua y a veces comen arena, y por eso pueden tener problemas muy graves que pueden causar la muerte”, dijo, y aseguró que hay “problemas en el diagnóstico”, al tratarse de “problemas ambientales que no se reconocen como eventos que pueden ser malos para la salud”.

Un fenómeno que viene en aumento

Kruk explicó que las cianobacterias “vienen aumentando desde los años 60”: “Desde que se empezó a producir intensivamente y a contaminar con fertilizante y agroquímicos -contaminación urbana pero sobretodo la agropecuaria- ha habido un incremento exponencial”. La científica señaló que el fenómeno “explotó” en 2010 cuando arrancó la “producción intensa asociado al paquete agro tecnológico”. “Viene in crescendo de hace tiempo. Hace 10 años es frecuente. Como es dinámico, no todos los veranos están en la misma intensidad. Depende de las variaciones climáticas”, declaró. La científica contó que la presencia del fenómeno depende del caudal del agua: “En 2019 hubo una actividad enorme de agua. La lluvia pasó al suelo y luego a los cauces de los ríos. El río Negro y el Uruguay desbordaron los embalses, abrieron las compuertas y esa agua bajó y empujó todas las cianobacterias hacia la costa atlántica”. Kruk aclaró que la temperatura “no es uno de los factores fundamentales”, y que el clima de Uruguay “permite que haya floraciones de cianobacterias todo el año”. “En Salto Grande en los embalses hay todo el año. La temperatura nunca llega a ser suficientemente baja como para que mueran. Enlentece el crecimiento pero no mueren”, dijo. Por otra parte, dijo que también se limita la presencia de cianobacterias cuando la luz en el agua es limitada y el agua está turbia. “El Paraná es un río que baja con mucha agua pero además turbia. Aporta nutrientes al río de la Plata, pero no cianobacterias porque no pueden crecer porque no hay suficiente luz. Cuando este río deja de drenar sus aguas turbias y se vuelve transparente, sobre todo en la zona frente a Buenos Aires, el agua está transparente, hay muchos nutrientes y está relativamente quieta el agua: es una situación ideal para el crecimiento de las cianobacterias”, dijo.

¿Y para la temporada?

Consultada por Andrioli sobre que se puede pronosticar para la temporada estival, Kruk dijo que se prevé que será un período con poca lluvia, por lo que “es probable que haya situaciones (floraciones) en las zonas donde las condiciones locales lo permitan”. “En las zonas marinas no va a haber cianobacterias porque no pueden crecer porque el agua es salada. Las zonas de agua dulce probablemente tengamos cianobacterias en forma intensa”, señaló, y dijo que en Montevideo “probablemente haya menos”, dado que con la sequía el agua “está más salada”. En cuanto a las zonas de agua salada, sí señaló que podría darse en caso que el viento empuje a las cianobacterias “para arriba y pasen por encima del agua salada en dirección a la costa”. “Cuando hay mucha lluvia el agua dulce se mueve hacia el este, llegando, por ejemplo, a la zona de Rocha. Cuando llueve poco, las aguas marinas se mueven más hacia Montevideo. Si va a llover poco, que es el pronóstico para los próximos tres meses, es de esperar que haya más afluencia marina en la zona más amplia de la costa. Las cianobacterias estarán más acotadas y no estarán presentes en el este”, complementó la experta en declaraciones a Montevideo Portal. https://www.montevideo.com.uy/

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