Icono del sitio Visión Marítima

Uruguay da el visto bueno para recibir un antiguo buque de la Guardia Costera de EEUU

El Gobierno de Uruguay ha confirmado que, días atrás, su Canciller, Mario Lubetkin, firmó una carta de intención dirigida al Gobierno de Estados Unidos manifestando el interés del país sudamericano en recibir un buque de patrulla de mediano alcance (Medium Endurance Cutter) clase Reliance de la Guardia Costera norteamericana.

El buque en referencia es el USCG Dauntless, comisionado para la Guardia Costera en 1968 y dado de baja en junio de 2024. Esta nave ha tenido una carrera sobresaliente durante su servicio, logrando records en la lucha contra el narcotráfico, transporte ilegal de personas y misiones SAR. Durante su larga vida útil, ha sido clave durante el éxodo cubano del Mariel, participó en el rescate de los restos de la tragedia del transbordador espacial Challenger y recibió incontables reconocimientos y premios durante su carrera.

Esta unidad ha sido el décimo buque de la clase, desplaza 1150 toneladas, tiene 64 metros de eslora, está armado con un cañon automático Bushmaster de 25mm y dos ametralladoras calibre .50. Además, el buque posee helipad para la recepción de helicópteros medianos y buenas capacidades de habitabilidad para despliegues prolongados.

Por sus características, se trata de un buque de mediano porte y no de patrulla de aguas azules. En Uruguay cubriría el espacio de patrulla que queda entre los patrulleros costeros tipo Marine ProtectorChamsuri y similares, con las futuras OPV.

USCG 624 Dauntless esperando destino. Firma: Daniel Hart – Dauntless Veterans Group

Si bien el buque ha sido visitado por el embajador uruguayo en Estados Unidos, Daniel Castillos y el agregado naval uruguayo en ese país, capitán de navío Daniel Di Bono, no se han realizado inspecciones técnicas que detallen la condición actual del buque.

Por lo pronto, se estima que retornar la nave a condición operativa, para garantizar un viaje seguro entre Estados Unidos y Uruguay, costaría cerca de 20 millones de dólares. Sin embargo, esto no incluiría ningún trabajo mayor en sus motores, al final de su vida útil y con más de 58.000 horas de uso cada uno.

Además, no se sabe si la plataforma para helicópteros soporta la operación con los Agusta Bell 412 uruguayos. Al parecer, esto no sería posible sin el refuerzo del helipad; Colombia tuvo que realizar ese trabajo cuando recibió un buque de la misma clase en 2003, nave que ahora es un museo en Colombia.

La Armada Uruguaya ya había recibido una oferta de buques de esta clase en 2021, pero fue rechazada porque se consideró las naves no se adecuaban a las necesidades del país y que su coste de puesta a punto no justificaba la inversión.

Gabriel Porfirio – Infodefensa

Salir de la versión móvil