Operadores turísticos con pocas expectativas para febrero

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Luego de un primer mes de verano negativo, comerciantes de Punta del Este ofrecen rebajas. El segundo mes del año no empezó de la mejor forma en Punta del Este. Febrero se presenta complicado para muchos ámbitos de la industria turística local. La caída en la llegada de argentinos se hace notar como ocurrió en el primer mes de 2019. Los supermercados colocaron los cartelitos en las góndolas de los precios que forman parte de la canasta turística. Otros comerciantes tratan de ajustar los precios para captar el interés de los potenciales clientes. Empero, si los visitantes no llegan es difícil colocar ese producto o ese servicio. Así pinta el segundo mes del año. “Para febrero, es imposible hacer un pronóstico. No hay un gran movimiento, no hay consultas, no hay reservas, se bajaron los precios tanto en alojamiento de hoteles como de los alquileres de casas y apartamentos”, dijo a El País el titular de la Cámara Uruguaya de Turismo, Juan Martínez. “Lo mismo ocurre en el sector gastronómico. A pesar del esfuerzo de todos los sectores, la aguja no se mueve. Está quieta”, agregó. Martínez entiende que poco o nada se puede hacer si a los principales clientes del turismo uruguayo, los argentinos, les metieron la mano en el bolsillo con una devaluación respecto del dólar que supera el cien por ciento. Los argentinos ahora necesitan el doble de su moneda nacional para comprar las mismas cosas que en la pasada temporada, cuando hasta los productos de ese origen eran más baratos en los supermercados esteños que en los de la ciudad de Buenos Aires.

Esfuerzo.

Desde diversos ámbitos se asegura que los comerciantes hicieron un esfuerzo muy grande con rebajas que superan, en algunos casos, el cincuenta por ciento respecto de enero. En esta temporada, previsible por lo mala a partir de la crisis cambiaria argentina, lo único cierto es que quien fija los precios de Punta del Este es la realidad. Y si el ajuste de precios llegó, en la mayoría de los casos, en enero, lo que puede ocurrir en febrero es la variable aún no resuelta.El portal Airbnb ofertó ayer un apartamento sobre la playa Brava en la parada 6 de la rambla Lorenzo Batlle Pacheco para cuatro personas a $ 1.824 diarios a partir de hoy martes y hasta el 28 de febrero. Otros apartamentos para la misma cantidad de personas se pueden alquilar por US$ 70 diarios para el mismo período. Por su parte, el portal Booking tenía para el mismo período 272 ofertas para una familia de dos adultos y dos niños. Los descuentos en la calle 20, lugar de las marcas exclusivas, alcanzan por estas horas niveles de otras temporadas. Algunos outlets ofrecen camisas y pantalones a US$ 6 la unidad. Los precios de liquidación tampoco constituyen un fenómeno nuevo. Y muchos de estos precios son iguales a los ofertados en diciembre pasado cuando se venía venir una temporada complicada. Siempre ocurre en todos los comercios de la zona apenas comienza el segundo mes del año. “Los descuentos que ofrecemos son los mismos que en febrero del año pasado. Tenemos prendas de muy buena calidad. No podemos regalarlas”, aseguran desde una de las tiendas del paseo de compras de la calle 20. Los precios de los establecimientos gastronómicos ofertados en los populares pizarrones sobre la calle son los mismos de fines de diciembre. Y por una razón lógica: no se puede cobrar menos. Por un lado afecta la rentabilidad y por otro hasta la calidad del producto servido en los platos de los turistas. “Menos que estos precios es imposible. Lo único que falta es que le paguemos a los clientes por venir”, dijo ayer Eduardo, un mozo de un comercio ubicado sobre la rambla portuaria. https://www.elpais.com.uy

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