Desafío para el Puerto

0
399

Por  JUAN ORIBE STEMMER

El Puerto de Montevideo tiene una vital importancia política y económica para el Uruguay. Ese orden de prioridades es corroborado por la historia de la Banda Oriental, luego de la Provincia Oriental y, finalmente, la del Uruguay independiente.

Las funciones más importantes del Puerto de Montevideo son políticas e incluyen, primero, asegurar una comunicación directa y bajo nuestro control, al océano Atlántico y, a través de éste, con el resto del mundo. Segundo, el Puerto ofrece una comunicación con la Cuenca del Plata, a través del río Uruguay y del sistema de navegación fluvial de la Hidrovía Paraguay – Paraná (Puerto de Cáceres – Puerto de Nueva Palmira). Esta posición estratégica contribuye a valorizar la posición política de nuestro país dentro del sistema de las relaciones entre los Estados de la Cuenca del Plata.La actividad portuaria realiza un aporte esencial al desarrollo de nuestro país porque le asegura a los exportadores e importadores uruguayos un acceso adecuado y económico a servicios de transporte marítimo esenciales en esta era de globalización; el Puerto de Montevideo recibe cargas en tránsito (una exportación de servicios); y, finalmente existe un amplio conjunto de servicios complementarios de la actividad del transporte marítimo que realizan un aporte significativo al país. Gracias a la Ley de Puertos, y a su aplicación por diferentes administraciones, Montevideo ocupa una buena posición entre los puertos de la región. Aunque, si analizamos la composición del movimiento de contenedores se aprecia que Montevideo tiene una diferencia fundamental con sus vecinos y competidores. Mientras que estos últimos mueven, esencialmente, carga propia; Montevideo depende del movimiento de contenedores en tránsito. Ese movimiento de contenedores en tránsito tiene una considerable importancia. No solamente porque significa una exportación de servicios portuarios, sino también porque incrementa el movimiento de cargas por Montevideo y genera economías de escala. La circunstancia de que Montevideo siempre haya sido un puerto de alijo y complementador de cargas ha beneficiado a los usuarios en nuestro país porque les ha asegurado servicios de transporte marítimo que no se justificarían por el volumen del comercio marítimo uruguayo. Es por esas razones que es preocupante la noticia de que Montevideo pierde un volumen significativo de contenedores en tránsito paraguayos. No se trata solamente de un desafío comercial sino también de un problema político. Los motivos del alejamiento de las cargas paraguayas son varios. Es cierto que la geografía tiene algo que ver. Pero también existe otra razón, el director de la ANP Juan Curbelo, explicó a El País que el alejamiento de los cargadores paraguayos se debió en alguna medida a que hubo “un reordenamiento positivo” en Argentina que llevó a que sus puertos “estén funcionando mejor” (El País, 23 de octubre). Esto significa que la capacidad de competir de los puertos de nuestro vecino platense está mejorando, no solo respecto de las cargas paraguayas (o bolivianas) sino, es lógico, también de las cargas propias. La competencia de puertos en la región es una realidad para todos ellos. Con la diferencia de que Montevideo deberá ser el doble de competitivo que los demás para persistir como un exportador de servicios. https://www.elpais.com.uy

DEJA UNA RESPUESTA