Recientemente botado en Australia, el ferry 100% eléctrico más grande del mundo ya navega. Pero su avance no es solo tecnológico: es también financiero, gracias al primer crédito azul del sector transporte aplicado a pasajeros. Aunque ya fue botado, el ferry todavía no está terminado: faltan las pruebas en el mar y algunos trabajos en su interior.
El crédito, por US$ 170 millones, fue otorgado por el Banco Santander Uruguay y la Corporación Financiera Internacional (IFC) —brazo privado del Banco Mundial— y permitió financiar gran parte de una obra que demandó US$ 184 millones en total. La estructura, gestionada como una garantía parcial de crédito (Partial Credit Guarantee), habilitó la participación de capital privado en un proyecto de impacto ambiental positivo. Este “crédito azul” se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y representa una apuesta concreta por la descarbonización del transporte fluvial en el Cono Sur. Desde Buquebus estiman que el nuevo ferry reducirá hasta un 84% las emisiones de carbono en la ruta entre Argentina y Uruguay. Además de su sistema de propulsión totalmente eléctrico —alimentado por más de 250 toneladas de baterías y un sistema de almacenamiento energético de 40 MWh, el mayor del mundo en su tipo—, el ferry contará con la tienda libre de impuestos más grande a bordo de un barco de pasajeros, con 2.300 m² de superficie.
La compañía prevé que el “China Zorrilla” comience a operar en el último trimestre de 2025, reforzando la ruta entre Buenos Aires y Colonia. Será, en más de un sentido, una nueva señal de hacia dónde navega el futuro del transporte marítimo regional.
Visión Marítima

